ANTE EL POSIBLE 'NO' DEL PSC A RAJOY

La gestora del PSOE advierte de que si se rompe la disciplina de voto, revisará las relaciones con el PSC

El próximo domingo se decidirá en el Comité Federal del PSOE si finalmente se opta por la abstención a Rajoy y se conocerá si el PSC acata la disciplina de voto

El presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, le comunicará el próximo martes en la ronda de consultas al Rey Felipe VI si los diputados socialistas van a permitir la investidura de Mariano Rajoy.

La decisión se tomará el próximo domingo en el Comité Federal que celebrarán los socialistas. Una reunión que promete ser compleja, después de la anterior que fue agria, llena de violencia verbal y que acabó con la dimisión del entonces secretario general, Pedro Sánchez.

La gran duda es si los diputados del Partido Socialista de Cataluña acatarán la disciplina de voto o si por su parte se mantendrán firmes en la postura del 'no' a Rajoy

Sólo los siete diputados del PSC, la diputada por Zaragoza Susana Sumelzo y la 'número dos' por Madrid, la juez en excedencia Margarita Robles se han comprometido a votar 'no' en una investidura del líder del PP, Mariano Rajoy, aunque el Comité Federal del PSOE decida el próximo domingo la abstención.

Mientras tanto, diputados por Baleares y Galicia, así como la comandante en retiro Zaida Cantera, siguen defendiendo el rechazo al presidente en funciones, pero no avanzan cuál será su voto.

De esta manera, y según las fuentes consultadas, en el caso de que el PSOE decida finalmente abstenerse ante Rajoy, podrían no llegar a la decena los diputados que se apartaran de la decisión oficial y rompieran la disciplina.

Hace sólo unas semanas, las cuentas eran diferentes y se calculaba que hasta 28 diputados podrían llevar su 'no' hasta las últimas consecuencias. En los últimos días, ha ido cundiendo la idea de que una vez se tome una decisión en el Comité Federal, hay que acatarlo. Así lo defendieron en público el pasado martes dos de los diputados más próximos al ex secretario general Pedro Sánchez, el que fuera su número dos, César Luena, y la diputada asturiana Adriana Lastra, que insistieron en su rechazo a la abstención pero explicaron que no romperían la disciplina.

La presidenta de Baleares, Francina Armengol, sigue también defendiendo el 'no', pero fuentes del PSIB aseguran que no está claro qué harán en el Pleno de Investidura y apuntan que hay que ir "paso a paso". Y lo primero, recalcan, es el Comité Federal del próximo domingo, en el que su rechazo, dicen, será unánime y categórico.

Sí están dispuestas a votar diferente a título individual dos diputadas: Sumelzo y Robles, que aseguran que no van a caer en lo que, a su juicio, sería una total incoherencia con sus compromisos ante los ciudadanos porque, además, no ven razones para ello. Y también se mantiene en este papel el PSC, tal y como ha reiterado su primer secretario, Miquel Iceta, recientemente reelegido en primarias.

Sus posiciones podrían tener consecuencias, aunque el portavoz de la Gestora, Mario Jiménez, explicó este miércoles que en el caso del PSC llevaría a tener que "evaluar" la situación entre dos partidos hermanos. Este jueves, fuentes del PSC han asegurado que "no puede no haber acuerdo" aunque no se plantean otro escenario que el del rechazo a Rajoy.

Otros diputados socialistas -del entorno de Sánchez- han apuntado además que es al PSOE a quien le interesa menos romper con el PSC, que es la segunda fuerza municipalista en Cataluña, y que, en un momento dado, podría incluso sacar allí rédito de la ruptura.

Las diferencias de criterio podrían quedar enmascaradas si el PSOE opta por la denominada abstención técnica, es decir, que sólo se abstengan los once diputados que necesita el PP para investir a Rajoy en segunda votación, una postura que defienden desde algunas federaciones, como Castilla-La Mancha, y que no convence a la dirección de la Gestora ni a la federación más numerosa, la de Andalucía.

Uno de los problemas sería designar a los once señalados, ya que el criterio de que lo haga la dirección genera problemas: forman parte de ella la diputada por Baleares Sofía Hernanz y la catalana Meritxel Batet.

En cualquier caso, varios diputados han insistido este jueves que esa abstención parcial sería algo "vergonzante" y no ven otra salida que hacerlo en bloque. Y más aún al comprobar que el sector 'pedrista', dicen, va perdiendo fuerza. A su juicio, el PSC se "encapsularía" y si finalmente sólo unos pocos diputados rompen la disciplina de voto no se podría hablar de un partido dividido sino que, además, serviría para comprobar que el 'ejército' del ex secretario general se ha debilitado. De hecho, apuntan a que esto ya se podrá visualizar el próximo domingo en el Comité Federal, donde algunas fuentes apuntan que se está ampliando la brecha entre ambos sectores.

Si Sánchez perdió la votación el pasado 1 de octubre por 25 votos y a principios de semana algunos aseguraban que la diferencia se irá hasta los 40 apoyos el próximo domingo, a tres días de que tenga lugar el cónclave señalan que la distancia va a ser aún mayor.

No está claro que el método salga el domingo

Sobre lo que no hay un consenso es sobre si la decisión de la magnitud de la abstención se tomará en el Comité Federal del próximo domingo o si, en cambio, será la Gestora o la dirección del grupo la encargada de establecer cómo se lleva a cabo. Algunos diputados apuntan que el domingo ya se hará el recorrido completo y otros señalan, incluso, que dependerá de cómo vaya el debate.

Por lo pronto, la convocatoria es lo suficientemente abierta como para permitir los dos escenarios, ya que sólo habla del "debate y votación de la posición política del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso ante el proceso de investidura".

El modo en que se lleve a cabo la abstención podría ser clave también en la decisión del ex secretario general del PSOE en esta investidura. Algunos diputados afines a Sánchez han apuntado que si hay abstención técnica, podría acudir y defender su no, pero no tienen claro qué hará si se pide que todos voten a una. En ese caso, señalan, lo más sencillo para Sánchez sería ausentarse de la votación, ya que en ambos sectores del partido se considera que su continuidad en el Congreso sería insostenible si rompe la disciplina de voto.

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