SE LE IMPUTA UN SUPUESTO DELITO DE DESOBEDIENCIA
Esperanza Aguirre ha permanecido en el juzgado una hora y cuarenta minutos al que acudió en calidad de imputada por un supuesto delito de desobediencia. A su salida se ha mostrado contenta de haber podido declarar "por fin".
La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, se ha declarado contenta de haber podido declarar "por fin" sobre el incidente de tráfico que protagonizó el pasado mes de abril en la Gran Vía de Madrid, por el que este lunes ha comparecido ante el juez como imputada.
Ante los numerosos medios de comunicación que la esperaban en la puerta, la presidenta del PP de Madrid ha indicado a su salida del Juzgado de Instrucción de plaza de Castilla que ha contestado a todas las preguntas del juez y de la acusación particular sobre el incidente.
Aguirre ha permanecido en el Juzgado de Instrucción número 14 de Madrid una hora y cuarenta minutos para declarar por un supuesto delito de desobediencia por su actuación en aquel incidente.
El titular del Juzgado de Instrucción número 14 de Madrid, Carlos Valle, dictó el pasado día 12 el auto en el que citaba a declarar a Aguirre como imputada por un delito de desobediencia a agentes de la autoridad. Esa decisión tuvo lugar después de que a principios de mes la Audiencia Provincial de Madrid ordenase que el asunto se instruya como un supuesto delito de desobediencia a los agentes municipales que participaron en el incidente y no como un falta, como defendía el propio juez y la Fiscalía Superior de Madrid.
Sánchez ha defendido ante el Comité Federal de su partido que la dirección socialista ha actuado con "contundencia" ante los casos de corrupción que afectan a la formación.
Rafael Yuste declara como testigo en la Audiencia Nacional que recibió esa indicación en investigaciones con "afectación política", aunque asegura que no la entendió como una coacción.