Una tarea pendiente desde hace años
El eterno debate sobre la necesidad del Senado se ha abierto esta vez en Irlanda: el gobierno quiere convocar un referéndum para suprimirlo, por ahorro y por falta de funciones. En España llevamos años hablando de la reforma del Senado, pero sin que se haya hecho nada. Y, de momento, ninguno de los grandes partidos quiere suprimirlo.
El Senado nos cuesta a los españoles más de 50 millones de euros al año. En total hay 265 senadores. Se diferencia del Congreso en que aquí el objetivo es que estén representados los intereses de las comunidades autónomas. Así lo recoge, al menos, la Constitución. También sirve para reconsiderar o vetar leyes aprobadas en el Congreso
La reforma del Senado es el eterno debate de la política española. Los partidos la llevan siempre en sus programas electorales y la defienden desde hace años. De hecho, los argumentos a favor o en contra de mantener o reformar esta cámara siguen siendo los mismos desde hace más de treinta años. Los principales partidos se muestran favorables a la reforma de cámara alta pero no a su desaparición.