SEGUNDA VOTACIÓN | DEBATE DE INVETIDURA
El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha acusado al PP de votar junto quienes quieren que se rompa España, en alusión a Podemos y los independentistas. Insta al Partido Popular y a Podemos "que dejen de destruir y dejen construir".
El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha rechazado el "conformismo" de aceptar la situación española, y le ha lanzado un mensaje al presidente del Gobierno en funciones: "No es tiempo de conformistas, señor Rajoy, es tiempo de gente que quiere cambio y acción". Ha lamentado "que Rajoy vote con Bildu, ERC y con Podemos".
En el debate de investidura, Rivera ha admitido que no va a pedir al PP que se sume al acuerdo que Ciudadanos ha suscrito con el PSOE, y ha reprochado a Mariano Rajoy que "no se lo haya leído" porque le dé "pereza". Un acuerdo, ha subrayado, de 200 reformas.
Ha acusado al PP de votar junto quienes quieren que se rompa España, en alusión a Podemos y los independentistas. Rivera ha pedido que "dejen de destruir y empiecen a construir".
A los diputados del PP que proceden de la UCD les ha pedido que se planteen por qué no se suman a la nueva etapa política y esta tarde van a votar "conjuntamente" con Iglesias, a quien, por su parte, le ha dicho que no quiere un gobierno a la valenciana, sino "un gobierno de traca".
Ha pedido al PP y a su líder, Mariano Rajoy, que se abstengan en la votación de investidura del candidato socialista, Pedro Sánchez, ya que no es capaz de sumar ni construir -ha argumentado- y no ha intentado siquiera llegar a acuerdos.
Rivera ha arremetido especialmente contra Rajoy en sus cinco minutos de intervención en el pleno que precede a la segunda votación de Sánchez y ha acusado al presidente del Gobierno en funciones de haber intentado poner en jaque el papel constitucional del Rey, al Congreso y a la propia democracia, aunque "no lo ha conseguido".
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El ministro marroquí ha insistido en que ellos sí quieren que vuelvan los inmigrantes que entraron en España, tanto los mayores de edad como los menores. Pero que España no lo permite.
El debate se ha visto condicionado por el 'caso de MariCarmen', cuyo desahucio ha provocado una fuerte reacción política y social. El Gobierno sostiene que hay que evitar situaciones similares, mientras que el PP asegura que el futuro decreto no habría impedido su desahucio, y acusa al Ejecutivo de utilizar el caso políticamente.