UN MINUTO DE SILENCIO POR LOS CAÍDOS
Consideran que el Gobierno restringe sus libertades y que la ley supone su "muerte civil".
Unos 300 militares se han concentrado hoy frente al Ministerio de Defensa para denunciar la "restricción de libertades" impuesta, a su juicio, por el Gobierno y exigir cambios en el proyecto de Ley de Derechos y Deberes de las Fuerzas Armadas, que supone "la muerte civil de los militares como ciudadanos".
Dos veteranos heridos en el cumplimiento de sus misiones, en Irak y Afganistán, han leído el manifiesto de la organización convocante, la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME), en el que se acusa al Ejecutivo de "estrangular" la carrera de miles de militares con "agravios y desigualdades" y de privar a los miembros de las Fuerzas Armadas de sus derechos fundamentales.
En el texto leído por el legionario Rubén López García, víctima de la explosión de una mina en Shewan (Afganistán) en 2007, se afirma además que el Gobierno ha abandonado a los heridos en combate y a las familias de los fallecidos, tras asegurar que ahora se intenta restringir a los militares las mismas libertades públicas irrenunciables por las que ellos luchan en favor de otros pueblos.
Mientras en la calle protestaban los militares -un centenar según fuentes del ministerio y 2.500 de acuerdo con los organizadores-, la subsecretaria de Defensa, María Victoria San José, convocaba a la prensa para una declaración sin preguntas, en la que destacaba el compromiso "inequívoco" y "firme" del Gobierno con la modernización de las Fuerzas Armadas y la mejora de sus condiciones profesionales.
El juez Pedraz cita al exnúmero dos del exfiscal general Álvaro García Ortiz en el caso Leire Díez
También está citada Beatriz López Pesquera, quien fuera miembro de la Secretaría Técnica del exfiscal general del Estado.
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, se ha pronunciado ante las "dudas" del Supremo con la regularización y ha defendido la "solidez" jurídica del Real Decreto. Sin embargo, los sindicatos policiales discrepan.