REVOLUCIÓN EN LA INDUSTRIA DEL MOTOR
Internet está a punto de provocar una revolución en la industria del motor. Dentro de muy poco los compradores de un coche no solo se fijarán en la potencia o el consumo, también mirarán el sistema operativo de sus vehículos. Cuatro gigantes tecnológicos luchan por liderar en el futuro el llamado "coche conectado".
En el futuro idílico que nos dibujan los fabricantes de vehículos, cambiaremos cada día de color de coche, habrá carriles de conducción automática para que nos olvidemos de la circulación mientras nos habla una azafata virtual. De la misma manera podremos convertir el turismo en una enorme consola de juegos. Con la tecnología actual ya sería posible aunque la realidad no llega a tanto.
Actualmente podemos hablar por teléfono, recibir emails, buscar gasolineras cercanas, saber el estado del tráfico al instante o dejar que nuestro coche hable por nosotros en las redes sociales. En España ya hay 24 marcas distintas de coches conectados, 4 sistemas operativos peleando por ser líderes, y 8 modos diferentes de comunicación entre el vehículo e internet.
En tres años el coche conectado moverá 40.000 millones de euros en todo el mundo. Pero aún quedan dudas sobre su seguridad. Primero porque nuestros datos personales estarán más expuestos a los piratas informáticos, y en segundo lugar porque muchas aplicaciones actuales nos obligan a quitar las manos del volante.
Estados Unidos incluso ya se plantea para 2016 obligar a que todos los vehículos cuenten con un sistema de comunicación entre ellos para evitar accidentes.
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