Caso Nueva Rumasa
El fundador de Nueva Rumasa, ha ofrecido a los titulares de los págares emitidos por su empresa, la posibilidad de cobrar con el dinero que el empresario le está reclamando vía judicial al Estado por la expropiación en 1983 de la antigua Rumasa.
José María Ruiz-Mateos, ha amenazado con decir los nombres y apellidos de quienes son los verdaderos autores de su crisis empresarial. Les acusa de ser los culpables de que no pueda cumplir con sus obligaciones y que los tachen de ladrones.
El patriarca ha admitido una deuda de 1.200 millones de euros, de los que 250 corresponden a los titulares de los pagarés. "Me he tomado un plazo de tiempo para ver si reaccionan los culpables", ha dicho en un tono misterioso. Ha pedido un cara a cara con Emilio Botín, presidente del Santander. "Lo que ha hecho Botín, no tiene nombre. Lo menos que podía hacer es asumir el documento enviado y pagar los 250 millones a los inversores"
En esta oportunidad, Ruiz-Mateos, ha comparecido respaldado por el abogado de la familia y no por sus seis hijos varones, como sucediço en la anterior rueda de prensa.
Exigen mejoras salariales para los docentes, que el comedor sea universal y gratuito en las aulas y una mayor financiación de un sistema que, consideran, favorece a la educación concertada.
La subida de la energía y los fertilizantes dispara los costes de producción mientras los expertos advierten de que los alimentos podrían convertirse en el próximo gran foco inflacionista en Europa