Regularización migrantes
Analizamos con Raymond Torres cómo va a afectar la regularización de migrantes a nuestra economía.
Se calcula que más de 500.000 personas se beneficiarán de la regularización de migrantes aprobada por el Gobierno y que ha comenzado a andar en los últimos días.
Para poder acogerse a la medida deben cumplirse los siguiente requisitos:
Quienes consigan este procedimiento obtendrán un permiso de residencia y trabajo en España por un año, con acceso a Seguridad Social y sanidad, y la posibilidad de integrarse después de forma progresiva y plena en el sistema.
La regularización ha sido calificada por el Gobierno de "hito", mientras que para la oposición es "inhumana, injusta, insegura e insostenible". Pero polémicas aparte, desde la Newsletter de Antena 3 hemos querido analizar cuál será su impacto en la economía de nuestro país, y para ello hemos entrevistado a Raymond Torres, Director de Coyuntura y análisis internacional de FUNCAS.
"Un empleo regularizado es un empleo que cotiza"
BBVA Research ha estimado en su último informe Situación España que el PIB crecerá un 0,6% más en un año de lo que habría aumentado en ausencia de la medida, ya que el número de horas trabajadas repuntaría un 0,7% y la afiliación a la Seguridad Social, un 13,7%.
En el documento del Gobierno 'Las claves de la regularización económicas y sociales', se argumenta que esta medida "afecta a personas que en su gran mayoría ya trabajan y su nueva situación administrativa mejorará la afiliación". Añaden que "cabe esperar tres efectos principales de la regularización: aumentos de la afiliación de quienes pasan de empleo informal a formal, nuevas afiliaciones de quienes se activarán laboralmente por su situación administrativa y mejoras intensivas entre las personas afiliadas (más horas, más estabilidad)".
Cuando trasladamos la pregunta a Raymond Torres, el experto contesta: "Claramente va a haber efectos positivos, porque, por una parte, hay personas que están aquí de manera irregular que querrían trabajar; algunos lo hacen, pero de forma ilegal, digamos. Esto crea una situación de competencia desleal entre empresas. Es una de las razones por las cuales los empresarios quieren regularizar, porque hay empresas minoritarias que contratan a estas personas sin contrato de trabajo y en condiciones laborales que son peores. Tiene ese elemento positivo. También, que algunos migrantes sencillamente prefieren no trabajar a hacerlo de forma irregular, por lo tanto la regularización les permite incorporarse al mercado laboral en un momento muy pujante en algunos sectores como la construcción, la hostelería, el cuidado de la persona... esos sectores donde prácticamente no hay mano de obra nativa española que quiere incorporarse a una mano de obra nueva y, por tanto, esos sectores tienen un interés también para atraer más personal. Finalmente, la posibilidad de recaudar más. Un empleo regularizado es un empleo que cotiza a la Seguridad Social, que cotiza al erario público con los impuestos con respecto a una mano de obra irregular".
Precisamente, la presidenta de la patronal de pymes Cepyme, Ángela de Miguel, ha considerado la medida como una herramienta con la que hacer frente a "uno de los grandísimos problemas que tenemos ahora mismo las empresas, especialmente las pymes: las vacantes" y añade que las empresas "necesitan a esas personas". También Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, se ha mostrado a favor por el "altísimo" problema de vacantes que tiene España, pero ha advertido que hay que vigilar "que no se cuele gente que no debe".
Esta medida se presenta como un latigazo a la economía B. Según un informe del Centro para la Investigación Económica y sobre Políticas, España registra una tasa de economía sumergida que representa el 24% del PIB, solo por detrás de Grecia (36%) e Italia (31%). Raymond Torres explica: "Esta medida lo que hace es socavar el sustento de la economía sumergida, o uno de sus sustentos, y lo que va a pasar es que empresas que operan en la economía sumergida o bien regularizan la situación de esas personas o bien, sencillamente, desaparecen esas empresas a favor de otras que ya están establecidas en lo que es, digamos, la economía formal".
"Esta medida lo que hace es socavar el sustento de la economía sumergida"
Y, ¿cuáles van a ser los sectores laborales más beneficiados? "Seguramente tendrá que ver con los servicios", apunta Torres, que también enumera: "Empleadas del hogar, pero también personal en efectos médicos o de dependencia y también del sector de la construcción, de la restauración, la hostelería..."
BBVA Research también vaticina que, al ponerse en marcha la medida, los salarios reales por hora trabajada podrían caer un 0,6%. "Naturalmente al haber más oferta laboral, estanca los salarios. La alternativa sería estrechar los cuellos de estrangulamiento de la economía en estos sectores y tendríamos una situación, como por ejemplo, en Italia donde casi no hay incorporación de mano de obra extranjera y, aunque los salarios son bastante parecidos, quizás un poco más altos, lo que pasa es que la economía no crece, es una economía que lleva varios años estancada", expone.
Raymond Torres cree que, al margen de estos efectos, en su mayoría positivos, hay un encargo de cara al futuro. "Yo creo que es importante que el país en su conjunto consensue una estrategia de inmigración. Lo que ha pasado hasta ahora es que ha habido una coincidencia entre el perfil profesional de los inmigrantes y el potencial de la economía española. Ha habido un acoplamiento entre los dos", pero advierte: "Puede no producirse en el futuro, puede que las necesidades de la economía española cambien radicalmente" por lo que incide en "la necesidad de acometer una política más explícita y organizada de cara al futuro".
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