EN SU INFORME SEMESTRAL DE PERSPECTIVAS

La OCDE mejora las expectativas de España, pero ve pocos cambios en el paro

El informe semestral de Perspectivas de la OCDE mejora las expectativas de la economía española para este año y el próximo, pero insiste en que la recuperación será "débil" y no ve muchos cambios en la tasa de desempleo.

La Organización para la Cooperacíon y el Desarrollo Económico (OCDE) ha mejorado las expectativas para la economía española tanto para este año como para el próximo, pero insiste en que la recuperación será "débil" y aunque cree que la reforma laboral ha conseguido estabilizar el empleo, la tasa de desempleo tocará techo en 2014 antes de descender lentamente.

En su informe semestral de Perspectivas, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) calcula que el Producto Interior Bruto de España caerá un 1,3% en 2013 (lo mismo que anticipa el Gobierno y la Comisión Europea), y no un 1,7% como temía en mayo.

En 2014, la organización espera un ascenso del PIB del 0,5 %, una décima más de lo que había augurado hace medio año, pero dos por debajo del 0,7% que prevé el Ejecutivo de Mariano Rajoy.

Para 2015, los autores del informe vuelven a ser menos optimistas que las autoridades españolas, con un incremento del 1% y no del 1,2%. Así, las cifras para España están por debajo de las de la zona del euro en su conjunto, que después de retroceder un 0,4 % este año, debería remontar un 1% en 2014 y un 1,6% en 2015 de la mano, en particular, del motor alemán.

La tasa de para alcanzará su cima en 2014
El gran punto negro de España es una tasa de paro que los autores del estudio consideran que alcanzará un nivel máximo -que no precisan- el año próximo y que se situará de media en el 26,4% en 2013, en el 26,3% en 2014 y en el 25,6% en 2015.

La flexibilización de las condiciones para las negociaciones salariales debería ayudar a corregir la situación, según su análisis, pero sólo esperan una inflexión de la curva ascendente del desempleo una vez que se llegue al máximo durante el año próximo.

Aunque La OCDE afirma que "la economía española muestra signos de estabilización", subraya que el ajuste fiscal, la falta de flujo en el crédito, el bajón de los precios inmobiliarios o la disminución de la deuda de los particulares, van a constituir rémoras para la recuperación, sobre todo la de la demanda interna.

El principal vector de la expansión de la actividad llegará de la mano de las exportaciones, cuyo ritmo de ascenso debería acelerarse desde el 4,8 % en 2013 al 5,4 % en 2014 y al 6,5 % en 2015. Eso permitirá confirmar la salida de los números rojos de la balanza por cuenta corriente: con un superávit del 0,6 % del PIB este año, 1,6 % el próximo y 3,1 % el siguiente.

Los autores del informe dan por hecho que, dada la situación, las presiones a la baja sobre los salarios y los precios van a persistir. En el caso de la inflación interanual, su tasa media pasará del 1,6% en 2013 al 0,5% en 2014 y al 0,6 % en 2015.

Problemas con el crédito
Señalan que pese a los "progresos significativos" en la reestructuración bancaria y en la capitalización de entidades, hay problemas con el crédito porque los tipos de interés de los nuevos préstamos han subido, en un contexto en que las entidades financieras han visto aumentar los morosos y hay incertidumbre sobre los test de estrés por los que habrán de pasar en 2014.

La OCDE calcula que el déficit público este año se quedará en el 6,7 % del PIB, y que sólo disminuirá al 6,1 % el próximo, tres décimas más de lo que se ha comprometido el Gobierno ante las autoridades europeas.

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