CURRÍCULUMS ABULTADOS

Muchos jóvenes ocultan sus estudios para encontrar trabajo

Cuatro de cada diez menores de 25 años que buscan un empleo no lo encuentran. El paro juvenil ha mejorado algo pero todavía sigue pesando demasiado. El problema es que, a menudo, las ofertas no se ajustan a la formación de los jóvenes que buscan trabajo.

Juanjo es de Madrid, tiene 28 años, y hace tiempo que consiguió su licenciatura como ingeniero aeronáutico. Pero, de momento, lo único que ha hecho con su título ha sido un barco, de papel: "Solamente he podido trabajar de cajero, reponedor, recepcionista... y para eso no hace falta el título". Hacer figuras de papel es su forma de denunciar la precariedad de muchos jóvenes, que como él, han tenido que borrar su carrera, sus títulos, del papel para conseguir otro trabajo: "porque si no a lo mejor algunas empresas del sector textil no les interesa tener un ingeniero porque saben que cuando consigas un trabajo de tu sector te vas a ir".

Pedro tiene 29 años y es químico. Tampoco a él tener un título le ha servido de nada: "Soy camarero, así que he hecho un quinto [botella de cerveza] con mi máster de diseño de fármacos, es lo único que he hecho en mi vida, poner cañas, copas y cafés". Un día decidió guardar su currículum y elaborar cinco alternativos: "Solo el graduado de ESO y uno por cada ciudad de España".

En algunas comunidades a la alta tasa de paro juvenil se suma la escasa movilidad laboral entre regiones. No es el caso de Antonio, que dejó Santander para trabajar en una multinacional en Barcerlona: "Hay que moverse a comunidades grandes, que apuestan por la gente joven, el talento". Si muchos hicieran como él se estima que más de 65.000 puestos, que hoy están disponibles, se cubrirían.

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