INSISTE EN UNA MAYOR AVANCE HACIA LA UNIÓN BANCARIA

El FMI reclama al Banco Central Europeo que saque toda su 'artillería'

La institución dirigida por Christine Lagarde pide al Banco Central Europeo que baje más los tipos y que reactive las compras de bonos soberanos y las inyecciones de liquidez a largo plazo.

El agravamiento de la crisis de la zona euro representa el riesgo más inmediato para la economía mundial por lo que su resolución debe ser la "máxima prioridad", según advierte el Fondo Monetario Internacional. En la actualización de sus perspectivas económicas mundiales, asegura que las medidas acordadas en la cumbre europea de finales de junio son "un paso en la dirección adecuada", que necesita ser complementado con decisiones adicionales.

El FMI se refiere directamente al Banco Central Europeo para asegurar que cuenta con margen para relajar aún más su política monetaria. Al mismo tiempo, sugiere a la institución presidida por Mario Draghi que retome las compras de bonos soberanos y las inyecciones de liquidez a más largo plazo.

"Hay margen para distender más la política monetaria de la zona del euro", señala la institución, que considera que "el BCE debería asegurarse de que su apoyo monetario se transmita de manera eficaz a toda la región y debería seguir suministrando amplio respaldo de liquidez a los bancos en condiciones suficientemente generosas".

En este sentido, el Fondo apunta que "quizá sean necesarias medidas no convencionales, como la reactivación del Programa para los Mercados de Valores, nuevas operaciones de financiación a plazo más largo con garantías menos exigentes o la introducción de compras de activos similares a una expansión cuantitativa".

Por otra parte, el FMI apunta que la implementación de los acuerdos recientes adoptados en Bruselas contribuirá a quebrar la interacción adversa entre las entidades soberanas y los bancos, y a crear una unión bancaria. "Pero estas medidas deben estar complementadas por un mayor avance hacia la unión bancaria y fiscal", advierte el Fondo.

La insititución subraya la necesidad de que los países de la periferia "deben mantenerse bien encaminados en lo que respecta a las reformas a las que se han comprometido, para lo cual necesitarán un ambiente financiero y de crecimiento propicio que debe verse facilitado a través del BCE y otros mecanismos a nivel de la zona del euro".

De hecho, la institución reconoce que la situación de las economías en crisis de la zona del euro "probablemente siga siendo precaria" hasta que se tomen todas las medidas de política necesarias para resolver la crisis. A este respecto, el FMI pide un compromiso creíble hacia una unión monetaria robusta y completa, respaldada por reformas estructurales de amplio alcance a lo largo y a lo ancho de la zona del euro, a fin de estimular el crecimiento y resolver desequilibrios en cuenta corriente dentro de la zona.

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