Pobreza
La economía española crece, pero cada vez hay más personas que no llegan a fin de mes
Un informe de Funcas advierte de que el 8,1% de la población sufre carencias materiales y sociales severas. Las familias con niños son las más afectadas.
La economía española crece y el empleo también, pero esa mejoría apenas se refleja en la calidad de vida de quienes atraviesan mayores dificultades económicas. Es la principal conclusión de un informe de Funcas, que advierte de que la pobreza más severa sigue afectando a una parte importante de la población. Las familias con niños se encuentran entre las más vulnerables: el 10,7% de las personas que viven en estos hogares sufre carencia material y social severa. Es el caso de Sheila. En su casa son cuatro: su marido, sus dos hijos pequeños y ella. A pesar de las dificultades, intenta que los niños sean conscientes de la situación económica familiar. “Que no podemos comprar todo lo que ellos quieren”, explica. Reconoce que llegar a fin de mes es complicado y gastos como la ropa o los zapatos de sus hijos suponen un esfuerzo importante.
Pero la presión económica se nota, en mayor o menor medida, en todos los bolsillos. La cesta de la compra es uno de los principales motivos. Según explica Raymond Torres, Director de Coyuntura Económica de Funcas, los precios de los alimentos han aumentado un 37%, mientras que los ingresos han crecido diez puntos menos. Una diferencia que obliga a muchas familias a cambiar sus hábitos de consumo y renunciar a productos que antes compraban habitualmente. A ello se suman la vivienda, las facturas y otros gastos cotidianos. Hay quienes reconocen que viven “muy justos” y que han tenido que recortar incluso en actividades de ocio, como salir a tomar algo.
Según Eurostat, el 8,1% de la población española sufría carencia material y social severa en 2025. Esto implica no poder afrontar determinados gastos considerados básicos o habituales, como renovar la ropa, participar en actividades de ocio o reunirse con amigos y familiares para comer fuera de casa por motivos económicos. Una realidad que evidencia que el crecimiento económico no llega por igual a todos los hogares.