ESPERAN CUBRIR GASTOS Y OBTENER ALGO DE BENEFICIO
Bares, charcuterías o tiendas de ropa cuelgan en estos días el cartel de "abierto por vacaciones" para hacer frente a la crisis.
Mari Carmen es la dueña de un bar que este verano no cerrará por vacaciones por primera vez en 30 años. "Nos hemos visto obligados a abrir el mes de agosto porque la faena antes era muy rápida y enseguida hacías caja pero ahora no", explica la dueña. Ahora ella y sus tres empleadas se turnan en vacaciones y asegura que aprovechará que abre para sacarle más partido a la terraza que suele llenarse de clientes. "Yo calculo que a lo mejor un 30% ó 40% más de facturaciçon podemos hacer y podremos cubrir los gastos", añade.
Lo mismo sucede en otra charcutería de barrio que nunca abrían durante el mes de agosto pero para evitar que mengüe el negocio se aventuran a abrir en época estival. "Vamos a probar este mes y si podemos como mínimo mantener las ventas y salir adelante", cuenta el dueño. Son muchos los negocios que se adaptan a la situación y se ven obligados a no cerrar por vacaciones.
Encontrar una vivienda asequible en el centro de las grandes ciudades españolas se ha convertido en una misión prácticamente imposible. Ante los precios disparados en distritos céntricos de Madrid o Barcelona, miles de familias, jóvenes e inmigrantes han trasladado su búsqueda hacia la periferia, históricamente más barata.