Economía Vivienda Empleo

VIVIENDA

Comprar una casa es cada vez más caro: la vivienda encadena 12 años de subidas

El encarecimiento, unido a unos salarios que avanzan a menor ritmo y a un euríbor que vuelve a superar el 3%, dificulta cada vez más el acceso a una propiedad.

El precio de la vivienda en España mantiene una trayectoria ascendente y cada vez resulta más difícil acceder a una propiedad. Desde 2014, cuando el mercado inmobiliario tocó fondo tras el estallido de la burbuja, los precios han encadenado 48 trimestres consecutivos de subidas interanuales. Es decir, 12 años. A este encarecimiento se suma ahora el aumento del coste de financiación, con un euríbor que ha vuelto a superar el 3%.

El euríbor es especialmente relevante para quienes tienen una hipoteca variable, ya que sirve como referencia para calcular sus cuotas. Cuando aumenta, los préstamos pueden encarecerse en el momento de su revisión. En una hipoteca de 150.000 euros a 25 años, esta subida podría suponer alrededor de 800 euros más al año, unos 66 euros al mes. La combinación de unos precios inmobiliarios más elevados y un mayor coste de financiación añade presión a quienes buscan comprar una vivienda.

Madrid encabeza la subida del precio de la vivienda

La evolución del mercado inmobiliario durante la última década permite medir hasta qué punto se ha encarecido la propiedad. Madrid es el caso más destacado entre las grandes comunidades: su índice de precios de vivienda es actualmente 2,3 veces superior al de comienzos de 2014.

Baleares alcanza 2,26 veces aquel nivel, Cataluña 2,13 y Andalucía 2,03. En estas cuatro comunidades, por tanto, los precios de la vivienda se han más que duplicado desde el inicio de la recuperación del mercado inmobiliario.

El incremento ha sido más moderado en otras zonas. Extremadura presenta un nivel de precios 1,52 veces superior al de 2014 y Castilla-La Mancha, 1,57. Navarra alcanza 1,73 veces el nivel de aquel año y es la única comunidad que todavía no ha recuperado completamente las pérdidas acumuladas desde los máximos anteriores al estallido de la burbuja inmobiliaria.

La vivienda usada lidera las subidas

La escalada tampoco se ha frenado en los últimos meses. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Índice de Precios de Vivienda aumentó un 12,9% interanual durante el primer trimestre de 2026, la misma tasa registrada en el trimestre anterior. En solo tres meses, entre el cuarto trimestre de 2025 y el primero de este año, los precios aumentaron otro 3,5%.

La subida afecta tanto a la vivienda nueva como a la de segunda mano, aunque esta última avanza con mayor intensidad. La vivienda usada se encareció un 13,5% interanual, frente al 9,1% de la nueva. En la comparación trimestral, ambas registraron un incremento del 3,5%.

El aumento se extiende además por todo el territorio. Todas las comunidades y ciudades autónomas registraron tasas positivas durante el primer trimestre. Aragón y Murcia encabezaron las subidas, con un 15,6%, seguidas de Castilla y León y Ceuta, con un 14,9%.

Los salarios suben, pero no al ritmo de la vivienda

En la calle, esta evolución plantea una pregunta cada vez más difícil de responder: ¿cómo pueden acceder a una propiedad los trabajadores si sus salarios no crecen al mismo ritmo que los precios? Los últimos datos del INE ayudan a poner cifras a esta dificultad.

El coste salarial aumentó un 4,9% interanual en el primer trimestre de 2026, hasta los 2.403,80 euros por trabajador y mes. Es un incremento significativo, pero queda muy por debajo del registrado por la vivienda, cuyo precio aumentó un 12,9% en el mismo periodo.

Esta diferencia supone que el precio de la vivienda está creciendo más de dos veces y media más rápido que los salarios. Para quienes quieren comprar, esto implica que necesitan destinar más tiempo y una mayor parte de sus ingresos al ahorro para afrontar la entrada y, en muchos casos, recurrir a un préstamo de mayor importe para poder acceder a una propiedad.