SE AJUSTA A LOS PLANES DEL GOBIERNO
Olli Rehn confirma que Europa permitirá a España llegar al objetivo del 3% en el año 2016, en lugar de en 2014.
España recibirá dos años más para rebajar su déficit por debajo del 3% del PIB, confirmó el vicepresidente de la Comisión Europea (CE) y responsable de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn.
"A la vista de las previsiones económicas adversas y gracias a la estrategia fiscal de medio plazo creíble, hemos aconsejado al Gobierno español ampliar en dos años (de 2014 a 2016) el horizonte para corregir el déficit excesivo", señaló Rehn en la rueda de prensa en la que presentó las proyecciones macroeconómicas de la CE para 2013 y 2014.
El comisario finlandés afirmó que las consecuencias del estallido de la burbuja crediticia e inmobiliaria en España "está pesando fuertemente sobre la economía, el empleo y los españoles". Así justificó Rehn su decisión de conceder dos años más al país para que cumpla con el requisito europeo de situar su déficit por debajo del umbral del 3% del Producto Interior Bruto (PIB) que establece el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.
El Gobierno español elevó en el programa de estabilidad entregado a Bruselas y por recomendación de la CE, el objetivo de déficit para este año al 6,3%, y fijó en el 5,5% el saldo negativo para 2014, en el 4,1% para 2015 y en el 2,7% para 2016.
"Una extensión de dos años implicaría aún así un esfuerzo de consolidación importante y realista", señaló Rehn, quien saludó la "determinación de España de integrar firmemente la estrategia presupuestaria en unas reformas estructurales profundas, a fin de facilitar la vuelta a un crecimiento sostenible y mejorar la situación de empleo" en el país.
En sus previsiones macroeconómicas de España, la CE prevé que el déficit español se sitúe este año en el 6,5% del PIB y alcance el 7% en 2014, pero sin tener en cuenta los futuros ajustes anunciados por el Gobierno español el pasado 26 de abril en sus programas de reformas y de estabilidad.
Consulta si tu tren está dentro de la lista de servicios mínimos en los que hay más de 1.000 trenes afectados este viernes 31 de julio. La huelga coincide con la operación salida de agosto.