PRECIOS MÁS BAJOS EN CLÍNICAS UNIVERSITARIAS
Servicios a bajo precio. Un menú por siete euros o el empaste de una muela por veinte. Lo ofrecen estudiantes en prácticas pero supervisados por profesores. La calidad es de profesionales pero mucho más barato. La demanda va en aumento. Ya hay lista de espera para la atención médica en clínicas universitarias o para reservar en una escuela de hostelería.
Imaginen la escena: entran en una consulta y cuatro médicos aparecen en la sala, dispuestos a atenderle. En este caso, son profesionales, pero también alumnos en prácticas: universitarios que aprenden el oficio supervisados por un profesor. No es una simulación: curan a los pacientes y la clínica cobra la mitad que una privada. Ocurre, por ejemplo, en la especialidad de Podología del centro médico de la Universidad Católica de Valencia.
En Madrid, la escena en el dentista es similar. Para realizar un empaste o quitar la muela quien agarra el bisturí es Marina, en Quinto de Odontología. En la Clínica Universitaria de San Pablo CEU, de la empresa HM hospitales, la lista de espera se ha disparado por la crisis.
Y que sean estudiantes no importa tampoco en restauración. En la escuela de Hostelería de Madrid enseñan a cocinar y a servir una comida que nunca termina en la basura. Disponen de un comedor y cualquiera puede pedir mesa. Eso sí, la reserva tarda como mínimo quince días.
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