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CRISIS VIVIENDA

Una agencia exige 5.000 euros por visitar un inmueble en Massanassa

El mercado inmobiliario, desbordado por la falta de oferta, eleva la competencia hasta los 43 interesados por una vivienda y dispara las exigencias para acceder a un inmueble.

Alquiler de casas Pexels

Ya no se trata solo de los altos precios de la vivienda, la entrada que se exige o las condiciones bancarias de la hipoteca. El primer muro para quienes buscan casa es conseguir una primera visita para ver el inmueble.

Así lo describe Fernando Cos-Gayón, director del Observatorio de la Vivienda de Valencia. "Una persona pone una vivienda a la venta o en alquiler y el anuncio dura horas porque al momento le salen 20 compradores. Entonces llega lo peligroso. Que se abre el casting".

Los anuncios de viviendas en alquiler en España reciben una media de 43 contactos antes de darse de baja, un 16% más que hace un año, según el informe de competencia en alquiler de Idealista correspondiente al tercer trimestre de 2026, publicado este 15 de octubre. Una presión que, según el mismo estudio, en Valencia se ha incrementado un 20% interanual.

Ante esta situación, las exigencias no dejan de elevarse. El último ejemplo se encontra en Massanassa. Una inmobiliaria exige 5.000 euros por visitar un bajo en la localidad valenciana, según ha denunciado Levante-EMV. Dicen que devuelven el dinero si finalmente el interesado no se queda con el inmueble, pero es una barrera de entrada que muchos no están dispuestos a pagar.

Antena 3 Noticias ha salido a la calle para preguntar hasta dónde estarían dispuestos a llegar. La respuesta, ante el citado requisito de pago por anticipado de 5.000 euros, es de sorpresa e indignación. "No lo entiendo", valora un vecino. "Verlo debería ser gratis", defiende otro de los entrevistados. Más contundente se muestra una mujer: "Ni de coña pagaría esa cantidad, porque básicamente no tengo para vivir".

Las víctimas de este endurecimiento de los requisitos de acceso a la vivienda por parte de algunas inmobiliarias son "las personas más vulnerables", advierte el director del Observatorio de la Vivienda, quien define estos casos como "el síntoma de la enfermedad" que padece el sector: la falta de oferta porque no se ha construido lo suficiente en los últimos años.