EQUIPADOS CON CÁMARAS TERMOGRÁFICAS
El dispositivo de búsqueda de Blanca Fernández Ochoa continúa en la Sierra de Madrid y lo hace por tierra y por el aire. Los drones, equipados con cámaras termográficas, son clave para peinar las zonas de más difícil acceso.
Siete drones -tres de Policía, tres de Guardia Civil y uno de la Comunidad de Madrid- sobrevuelan las zonas más altas, a las que es más difícil llegar y además el monte no es tan denso; vuelan de tres en tres, simultáneamente.
Un helicóptero de los que también participan en el dispositivo coloca los drones en la zona adecuada para activarlos y los recoge cuando se agota su autonomía. En ese momento se preparan otros tres.
Todos constan de cámara de gran precisión y de infrarrojos por si es necesario utilizarlos de noche, y al menos uno de ellos, el de el Grupo de Rescate en Altura (GERA) de la Comunidad de Madrid, tiene una cámara termográfica que detecta cuerpos por la temperatura.