Tenis Baloncesto Fútbol Motor Ciclismo Deportes

Shanghái

Rafa Jódar pide perdón por su bronca a un recogepelotas en Shanghái: "Soy humano y cometo errores"

Reconoce que se equivocó al gritar "¡dame la puta toalla, coño!" a un recogepelotas y promete disculparse personalmente. "No pude controlar mis emociones", admite.

Rafa Jódar en acción en Shanghái EFE

Rafa Jódar ha pedido disculpas públicamente por su polémico comportamiento con un recogepelotas durante el Masters 1000 de Shanghái. El tenista madrileño, de 20 años, ha reconocido que cometió un "error" al dirigirse de malas formas al joven voluntario durante su anterior encuentro frente a Botic van de Zandschulp.

Jódar aprovechó su comparecencia ante los medios después de derrotar a Casper Ruud y convertirse en el semifinalista más joven de la historia del torneo para reflexionar sobre lo sucedido. "Tras el partido, estuve reflexionando sobre ello. No tuve que haber tratado así al recogepelotas, fue un error", reconoció.

El episodio había generado numerosas críticas en las redes sociales y en los medios de comunicación, especialmente en China, donde algunos aficionados incluso habían anunciado su intención de silbar al español en su siguiente partido.

"No pude controlar mis emociones"

La polémica se produjo durante el partido de octavos de final frente al neerlandés Botic van de Zandschulp. Jódar, visiblemente frustrado después de desaprovechar una oportunidad de romper el servicio de su rival, se dirigió a uno de los recogepelotas con una expresión que provocó la intervención inmediata del juez de silla.

"¡Dame la puta toalla, coño!", le gritó el español. El árbitro decidió sancionar su comportamiento con un 'warning', una advertencia que el propio Jódar considera ahora completamente justificada.

"Respeto mucho a los recogepelotas y a los jueces de silla, en todos los partidos y en todos los torneos. Estaba muy frustrado por cómo estaba yéndome el partido y no pude controlar mis emociones en ese momento", explicó.

Admite que el árbitro tenía razón

El tenista español no intentó justificar su comportamiento y reconoció que debe aprender a gestionar mejor sus emociones durante los partidos.

"Intentaré no volver a hacerlo. No es la manera correcta de tratar a los recogepelotas. No fue nada en contra de él. Debí aceptar la advertencia porque era correcta, el juez de silla tomó la decisión correcta", prosiguió.

Sus palabras llegan después de que las imágenes del incidente circularan ampliamente por las redes sociales y provocaran críticas por el trato dispensado al joven voluntario.

Quiere disculparse personalmente

Jódar también aseguró que le gustaría encontrarse nuevamente con el recogepelotas para pedirle perdón directamente. "Si vuelvo a encontrármelo por el complejo (el centro de tenis de Qizhong), intentaré decirle que lo siento mucho por cómo actué en ese momento, y que no volveré a hacerlo nunca".

El madrileño insistió en que su juventud y su proceso de aprendizaje no se limitan únicamente a mejorar sus golpes, sino también a saber comportarse dentro de una pista de tenis.

"Al igual que estoy aprendiendo cómo darle de derechas, el revés o el saque, también estoy aprendiendo cómo comportarme sobre la pista, y aún hay muchas cosas que tengo que mejorar. Soy humano y cometo errores. Aprenderé de este error", sentenció.

La reacción del público chino

Existía cierta expectación por conocer cómo recibirían los aficionados de Shanghái a Jódar después de la polémica. Algunos usuarios de las plataformas chinas habían anunciado su intención de silbar al español cuando saltara a la pista central del complejo de Qizhong para enfrentarse a Casper Ruud.

Sin embargo, no se produjo una pitada generalizada. Eso sí, el público local mostró una mayor simpatía por el noruego y celebró sus puntos con más entusiasmo, mientras que los gritos de "¡vamos, Rafa!" procedían principalmente de aficionados españoles.

Una disculpa después de hacer historia

La comparecencia de Jódar llegó después de una de las victorias más importantes de su todavía corta carrera profesional.

El madrileño derrotó a Casper Ruud por 4-6, 6-4 y 6-3 y se convirtió, con solo 20 años, en el semifinalista más joven de la historia del Masters 1000 de Shanghái.

Además, se unió a Alejandro Davidovich Fokina entre los cuatro mejores del torneo, garantizando una doble presencia española en semifinales.