Tenis
El que fuera entrenador de Federer explica lo complicado que es comparar diferentes épocas en el tenis, subrayando que antes se jugaba de forma más segura y ahora lo que prima es la velocidad de bola.
Ivan Ljubicic, ganador de diez títulos ATP y que en 2006 llegó a ser el número 3 del mundo, ha analizado la actualidad del mundo de la raqueta en el podcast 'Off Court with Greg Rusedski'. Junto al también extenista británico, el que fuera entrenador de Roger Federer ofreció su opinión sobre en qué época se ha jugado mejor al tenis: ahora, con Alcaraz y Sinner, o en la del Big Three, con Federer, Nadal y Djokovic.
"Hablo de lo que es mejor. Quiero decir, ¿hablamos de la velocidad de la pelota? Sí, están pegando más fuerte, ¿sabes? A menudo veo los videos y los partidos de 2005, 2006, 2007 y 2008 y los chicos no fallaban. Eran tan precisos", subraya Ivan Ljubicic, refiriéndose a Federer, Nadal y Djokovic, en el podcast 'Off Court with Greg Rusedski'.
"Eran tan precisos con la selección de tiros. Estaban acumulando puntos. Simplemente era diferente. Por eso es imposible comparar épocas. Era un tenis diferente. Ahora se golpea fuerte, manteniéndose cerca, golpear fuerte, mantenerse cerca. Así que no puedo clasificarlo como algo mejor, era diferente", opina el extenista croata.
Ivan Ljubicic, campeón del torneo de Indian Wells en 2010, admite que el tenis de hoy en día, con Alcaraz y Sinner como principales referencias, es más físico y rápido, pero que todo "depende de lo que te guste".
"Definitivamente ahora es más físico. Es más rápido en cierta manera, pero depende de lo que te guste. A mí me gusta más el tenis, pero creo que como todo hombre mayor, prefieres tu época en lugar de las épocas modernas", bromea Ivan Ljubicic.
Pese a que deja claro que, en su opinión, es imposible comparar diferentes épocas en el tenis, el extenista de Banja Luka sí destaca la gran evolución que ha experimentado el tenis en los últimos años.
"Es fascinante, sabes, hasta qué punto hemos llevado nuestro deporte y lo atlético que se ha vuelto. Así que es imposible. Literalmente es imposible", concluye Ivan Ljubicic.