Tenis
El tenista murciano volverá a la acción en el Qatar ExxonMobil Open, del 16 al 21 de febrero.
Tras unos días de descanso en Murcia, Carlos Alcaraz ya entrena con miras al ATP500 de Doha, el escenario donde reaparecerá el número 1 del mundo tras su histórica victoria en el Open de Australia. El tenista murciano, ganador de siete grand slam, se ausentó del torneo de Rotterdam para afrontar con las pilas cargadas la gira de pista rápida con Doha, Indian Wells y Miami fijados en su calendario.
El fenómeno de El Palmar, que este lunes sigue como número 1 del mundo con 2.850 puntos sobre Jannik Sinner, reaparecerá la semana que viene en el ATP500 de Doha, del 16 al 21 de febrero. El año pasado Alcaraz cedió en cuartos de final ante el checo Lehecka (3-6, 6-3 y 4-6) en la ronda de cuartos de final. El cuadro del Qatar ExxonMobil Open aún no ha sido sorteado, pero el murciano será el principal cabeza de serie en el Khalifa International Tennis Complex, con Jannik Sinner como segundo favorito y Novak Djokovic como tercera raqueta.
Carlos Alcaraz, ganador de 25 títulos ATP, ha vuelto a entrenar en El Palmar, en las instalaciones de la Carlos Alcaraz Academy, con la mente puesta en el ATP 500 de Doha, a celebrar del 16 al 22 de febrero. La fecha del debut del murciano en Doha aún no está confirmada, pero todo apunta al próximo lunes 16 de febrero, frente a un rival aún desconocido.
El año pasado debutó también un lunes en el Khalifa International Tennis Complex, superando a Marin Cilic en dos sets (6-4 y 6-4). El murciano también ganó a Nardi en los 1/8 de final del ATP500 de Doha 2025 (6-1, 4-6 y 6-3), antes de caer ante Jiri Lehecka en los cuartos de final.
Tras su paso por Doha, Alcaraz pondrá rumbo a Estados Unidos para disputar los dos masters 1.000 de pista dura en Indian Wells y Miami. La temporada pasada alcanzó las semifinales en el desierto californiano, cediendo en tres sets ante Jack Draper (1-6, 6-0 y 4-6).
En el Miami Open 2025 cayó en su estreno ante Goffin (5-7, 6-4 y 6-3) en el que fue su peor momento de la temporada pasada antes de resurgir para encadenar una racha increíble que le llevó a ganar los torneos de Montecarlo, Roma, Roland Garros y Queen's. También disputó las finales del Conde de Godó y Wimbledon.