Carlos Alcaraz
El murciano comparte en redes su álbum más íntimo de Melbourne: golf con Federer y buen rollo con su equipo.
Carlos Alcaraz escribió en el Open de Australia una de las páginas de oro macizo de la historia del tenis. El murciano jamás olvidará estas dos semanas en Melbourne, en las que alcanzó su gran objetivo: convertirse en el jugador más joven en ganar los cuatro Grand Slams. Ahora, ha querido compartir esa experiencia con sus seguidores a través de una publicación muy personal en su cuenta de Instagram.
Entre las imágenes más llamativas destaca una partida de golf junto a Roger Federer, una escena que no es nueva entre ambos y que vuelve a repetirse como una de las vías de escape favoritas de Alcaraz durante los torneos. El golf aparece como un refugio habitual en su día a día competitivo.
La publicación incluye también un selfie con el casco de Gladiator, fotografías con distintos outfits y una imagen que no ha pasado desapercibida: la colección de zapatillas que llevó consigo a Melbourne durante el torneo.
Más allá de lo deportivo, Alcaraz muestra la otra cara del éxito: risas con su equipo, partidas de cartas, la celebración del cumpleaños de su entrenador Samu López y el ya conocido en todo el mundo 'Método Blessed Hands', convertido en una seña de identidad.
El carrusel se cierra con una imagen especialmente simpática: un montaje protagonizado por su hermano Álvaro, responsable de uno de los gestos virales más reconocibles del torneo, y que pone el broche final a una aventura que ya forma parte de la historia del tenis.
Alcaraz compartió este carrusel de fotos ya desde su casa en El Palmar, Murcia, adonde llegó tras una odisea de 24 horas desde Melbourne. "Estoy muy bien y muy contento. Lo voy a celebrar en casa, que es donde mejor se está", señaló nada más llegar al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
La7 Región de Murcia captó el divertido momento en que entraba por fin a su casa y Carlitos, presa del cansancio, apenas se daba cuenta de que estaba su madre en el portal: "¡Pero dale un beso a tu madre, leche!", le amonestó su padre entre bromas. Y es que pese al agotamiento Alcaraz no perdió en ningún momento la sonrisa, dejando claro el orgullo y la satisfacción por el extraordinario momento que atraviesa.
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.