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Un Alcaraz titánico se sobrepone al calor y los calambres para jugar su primera final del Open de Australia

El murciano remonta a Zverev en una semifinal heroica en la que vomitó y estuvo mermado por los calambres cuando iba dos sets arriba. Alcaraz se cita con la historia el domingo ante Sinner o Djokovic (6-4, 7-6, 6-7, 6-7 y 7-5).

Alcaraz, tras ganar un punto ante Zverev en semifinalesReuters

Le remontaron y después remontó: una 'Alcarazada' en toda regla. Carlos Alcaraz ha sobrevivido a una semifinal durísima en el Open de Australia ante Alexander Zverev, marcada por la intensidad del duelo y las altas temperaturas que este viernes alcanzaron los 30 grados. El murciano, que vomitó durante el partido y casi pierde una ventaja de dos sets, consiguió no obstante sobreponerse al calor y a los calambres para colarse en su primera final en Melbourne (6-4, 7-6(5), 6-7(3), 6-7(4) y 7-5).

El de El Palmar, más épico que nunca, se sobrepuso al hundimiento físico que sufrió en el segundo set para doblegar al alemán y alcanzar, por primera vez en su carrera, la final del Abierto oceánico que disputará el domingo contra el ganador del partido entre el vigente campeón, el italiano Jannik Sinner, y el serbio Novak Djokovic. Una cita con la historia.

La semi más larga de la historia en Australia

El español, de 22 años, superó el mal momento físico que atravesó en el tercer set, en el que vomitó en pista y sufrió calambres que complicaron sus movimientos, frenando finalmente la remontada de Zverev, mejor físicamente. Fue una gesta deportiva, una más de un chaval que no tiene techo.

Resolvió el duelo Alcaraz en cinco horas y 27 minutos, su séptima victoria en trece encuentros ante el alemán, tercero del ránking ATP, y buscará su séptimo torneo grande para completar el Career Grand Slam este domingo en la Rod Laver Arena. Será su cuarta final de un major consecutiva, la octava de su carrera deportiva.

"No sé cómo lo he conseguido"

Tras el encuentro, ni Carlitos se explicaba cómo había remontado ante Sascha: "Yo tampoco sé cómo lo he conseguido. El tenis se decide por detalles, a veces es muy cruel y a veces maravilloso. Hemos estado ahí todo el rato, hemos creído. En el quinto me he encontrado mejor, el partido ha sido luchar, creer y no tener miedo".

Cree que el secreto de su éxito ha estado en su día a día entrenando: "El trabajo duro siempre tiene su recompensa, sufrir día tras día merece la pena. Muy contento por lo de hoy y por esos días que me he llevado al límite; gracias a esos hoy he pasado de ronda".

Ahora, a por el ansidado Career Grand Slam el domingo: "Ganar el domingo significaría todo, ha sido una pretemporada enfocada en este objetivo. Contento de estar en mi primera final de Australia, vamos a intentar recuperar bien y llegar en plena forma. Vamos a dar nuestro 150% en esa final. Sería un sueño hecho realidad y hemos trabajo para eso".

"He vomitado, no sé si tengo que tomar algo"

El drama empezó cuando mandaba dos sets a cero. El número 1 del mundo alertó a su equipo de que no se encontraba bien físicamente durante el tercer set. El aviso llegó en el séptimo juego de la tercera manga, cuando el de El Palmar se dirigió a su banquillo para comunicar su malestar: "He vomitado, no sé si tengo que tomar algo, sólo os lo comento", explicó a los miembros de su equipo, que le pidieron mantener la concentración para cerrar el partido cuanto antes.

Alcaraz empezó entonces a acusar el calor de forma visible, refugiándose en las sombras del fondo de la pista siempre que tenía oportunidad. Con el marcador en 4-4, comenzaron los calambres y el español se vio obligado a estirar las piernas sobre la pista, tras dos horas y 37 minutos de partido.

Zverev estalla: "Eso es una mierda"

Con 5-4 a su favor, el número 1 mundial solicitó la presencia del fisioterapeuta para recibir un masaje durante tres minutos. La atención médica provocó la protesta de Zverev ante el supervisor del torneo. "Eso es una mierda. ¿Cómo se le puede atender por unos calambres?", se quejó el alemán. Para combatirlos, Alcaraz recurrió a un botellín de jugo de pepinillo.

El consejo de Samu: "Respira bien"

Desde el banquillo, Samuel López trató de guiarle en los momentos más delicados. "Respira bien", le indicó primero, antes de recordarle: "Llevamos dos sets nosotros". El entrenador tomó la palabra tras cada punto para reforzar la confianza de su jugador: "Muy inteligente ese efecto".

Con la movilidad reducida y sacando sin saltar, Alcaraz trató de gestionar el esfuerzo y el calor extremo en busca de cerrar el pase a la final pese a las dificultades físicas. E, increíblemente, lo consiguió. Este domingo, cita con la historia en la Rod Laver Arena.

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