EUROPEO FÚTBOL SALA | ESPAÑA 4-4 FRANCIA

España tropieza ante Francia en su debut en el Europeo de fútbol sala

El debut de España en el Europeo de fútbol sala no fue como se esperaba. Los de José Venancio empataron 4-4 contra Francia, remontando primero un 0-1 en el marcador y después un 2-4.

España se estrenó en la Eurocopa de Eslovenia 2018 con un empate contra Francia y contra sus propios errores, claves en tres de los cuatro goles de su rival, un bloque competitivo, resistente y que hizo sufrir al actual campeón, que salvó un punto con un gol de Bebe a dos minutos del final (4-4).

Ya jugaba entonces de cinco la selección española, en la ofensiva definitiva por un partido que siempre tuvo en duda, en el que nunca logró ponerse por delante en el marcador y en el que, incluso, sentía alejado hasta el empate a trece minutos del final, con una desventaja de dos goles que finalmente igualó el bloque español.

Una dinámica recurrente del encuentro, con España con el peso del juego y de las ocasiones, pero que ya debió nivelar dos marcadores adversos en el primer tiempo, porque pagó un fallo en la salida de balón de Marc Tolrá, aprovechado por Francia para el 0-1 de Abdessamad Mohammed, y porque su adversario hizo después el 1-2.

La selección de José Venancio López respondió con jerarquía y rapidez. Primero, con la precisión, velocidad y eficacia de un equipo de su potencial, con el 1-1 de Adolfo en el minuto 10; una jugada lanzada por Marc Tolrá, con dejada de Álex y transformación del futbolista del Barcelona. Francia había logrado el 0-1 en el 8.

Y después, apenas dos minutos más tarde del 1-2 de Samir Alla, con una acción afortunada: un saque de esquina de Bebe que Lin esperaba en el otro lado y que interrumpió decisivamente un rival, Aigoun. Su rechace fue directo a su portería y al 2-2 a 30 segundos del descanso. Un alivio entonces para España, a contracorriente.

Superior en el juego contra una efectiva Francia en varios de sus ataques, aunque Paco Sedano también se cruzó con sus reflejos en otros cuantos, la segunda parte dio otro golpe a la 'Roja' en sólo trece segundos, nada más reanudarse el choque, cuando Souheil Mouhoudine empujó el 2-3 al marcador ante la incredulidad general.

Un error de concentración y una nueva prueba de capacidad y carácter para España, que chocó entonces con el poste, en un tiro de Miguelín; después con el portero Djamel Haroun, en un remate desde el suelo de Álex, en un córner de Bebe o en una acción de Solano; con su propia falta de puntería... Y con un gol en propia puerta.

El 2-4, a trece minutos del cierre del choque con un despeje de Carlos Ortiz que se coló en la portería de Paco Sedano, complicó aún más el panorama, ya de por sí difícil, para la selección española, que unos segundos más tarde ya se había reenganchado al partido, con el 3-4 de Solano, con un taconazo tras un tiro de Sergio Lozano.

Superado de inmediato el momento más delicado -la única vez que el electrónico mostró dos goles de ventaja para su oponente-, la ofensiva de la selección española ya fue constante, con toda la presión del marcador en contra, con toda la responsabilidad de su condición de favorito y con todo el riesgo del contragolpe rival.

La apuesta subió incluso después, con el juego de cinco para los últimos cuatro minutos y medio; ya una carrera contrarreloj al menos a por el empate, conseguido por Bebe, el futbolista que hacía la función de portero-jugador, a dos minutos y 18 segundos del final de un duelo (4-4) que terminó con una última ocasión de Francia.

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