QUIERE VIVIR MÁS Y DAR CHARLAS DE MOTIVACIÓN

La atleta paralímpica Marieke Vervoot no pedirá la eutanasia tras los Juegos de Río 2016

La atleta belga Marieke Vervoot, que hace unos meses reconoció tener solicitados los papeles de la eutanasia desde 2008 para poner fin a su vida después de los Juegos Paralímpicos de Río 2016, ha asegurado que no pondrá fin a su vida después de los Juegos Paralímpicos. La belga confiesa que "después de Río quiero estar con mi familia y mis amigos y dar charlas de motivación".

Vervoot sufre desde los veinte años una enfermedad degenerativa que la ha postrado en una silla de ruedas debido a la parálisis en las piernas que le causa y el dolor crónico que cada año se acentúa. "Llevo años con mucho, mucho dolor, y cada vez es más difícil. Por ejemplo, el día de la ceremonia de inauguración solo dormí una hora", confiesa la deportista.

Hace unos meses, Marieke declaró públicamente que pensaba recurrir en un futuro, pero no inmediatamente después de Río, a la muerte asistida que en Bélgica está regulada gracias a una ley que entró en vigor el 20 de septiembre de 2008. Aprovechando la aprobación de esa ley, Marieke Vervoort se acogió a ese derecho y firmó los papeles de la eutanasia para hacerlos efectivos en un momento futuro que ella considerara.

"Estoy a favor de la eutanasia. Yo firmé los papeles en 2008 porque tengo mucho dolor y no quiero vivir con dolor. Quiero vivir, pero bien. Después de Río no voy a pedir la eutanasia, vivo día a día, y cuando lo tenga claro lo haré", confiesa. "Cada año es más difícil soportar esta situación porque tengo mucho dolor", dice Vervoort, que se muestra animada por las instalaciones que albergan los Juegos de Río.

"Después de Río quiero estar con mi familia y mis amigos y dar charlas de motivación, no solicitar la eutanasia como se escribió en un periódico de Bélgica. Yo firmé esos papeles y cuando no quiera vivir los usaré, pero no sé cuando será", manifiesta esta deportista belga que también ha competido en triatlón y pasa temporadas en Lanzarote preparándose para sus competiciones.

Se relaja en Lanzarote

"Lanzarote está muy bien y es muy bonito para entrenar. Me gusta mucho y las personas del hotel donde vivo son como una familia", comenta Marieke, que viaja hasta en cuatro ocasiones al año a la isla canaria para entrenar y disfrutar de su clima. En los Juegos Paralímpicos de Río ha conseguido la medalla de plata en los 400 metros de la clase T51-42. En los Paralímpicos de Londres, Marieke ganó la medalla de oro en los 200 metros y la plata en los 100 metros en su silla de ruedas.

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