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Milán-Cortina

El historión de Ana Alonso: fue atropellada hace 4 meses y ahora es bronce olímpico con una rodilla rota

La granadina, con el ligamento roto de la rodilla izquierda por un atropello en septiembre, es tercera en la final femenina de esquí de montaña en los Juegos de Milán-Cortina.

Ana Alonso descendía el 24 de septiembre en bicicleta con su compañera María Ordóñez desde Sierra Nevada en el día libre de una concentración con la selección española de esquí de montaña... cuando en un cruce un todoterreno la arrolló a unos 40 km/h. Solo cuatro después la granadina ha ganado un bronce que sabe a oro en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026.

Hace apenas cuatro meses le había atropellado un coche mientras entrenaba en bicicleta. Según el parte médico -entre otras lesiones y dolencias en la zona izquierda del cuerpo- sufrió la rotura de los ligamentos cruzado anterior y colateral interno con edema óseo en la rodilla, fisura de maléolo y luxación acromioclavicular, pero prefirió no operarse para hacer realidad su sueño olímpico.

"No creo que la vida me haya llevado hasta allí para dejarme aquí"

Ana Alonso

"No creo que la vida me haya llevado hasta allí para dejarme aquí. Esto no es un final, es solo un nuevo reto que toca escalar con determinación, fe y mucha pasión", afirmó entonces la granadina.

En esos momentos casi nadie daba un duro siquiera por su presencia en estos Juegos. Su entrenador, el asturiano Javier Argüelles, no estaba en ese grupo. Ambos se pusieron manos a la obra y la 'Wonderwoman' de Sierra Nevada -la única en descender esquiando las caras norte de los Picos Veleta, Mulhacén y Alcazaba -la más peligrosa de las tres- superó con creces su sueño olímpico.

Dedica la medalla a su padre fallecido

Lo hizo con una medalla que dedica a su padre, Gerardo Alonso, guía de montaña, fallecido en accidente -en la Vereda de las Estrellas- hace quince años; que da nombre al Albergue Universitario de Sierra Nevada y que fue quien la introdujo en este mundo en el que, con una rodilla rota, este jueves se barnizó en oro.

Ana acabó tercera una prueba en la que la suiza Marianne Faton -que cruzó meta por delante de la francesa Emily Harrop- se proclamó primera campeona olímpica de la historia de un deporte que, a grandes rasgos, es un híbrido entre el esquí nórdico y el esquí alpino, con elementos del alpinismo.

"Estoy 'súper feliz', inmensamente orgullosa de haber creído hasta el final"

Ana Alonso

"Estoy 'súper feliz', inmensamente orgullosa de haber creído hasta el final. He salido a hacer mi carrera, me daba igual acabar cuarta, quinta o sexta. Pero en el último tramo vi que la francesa estaba cansada y me tiré a muerte. Gracias a toda la gente que ha creído en mi y que me ha acompañado en este proceso", comentó 'Anita' tras ganar la sexta medalla de toda la historia del olimpismo invernal patrio.

Lo hizo poco antes de que Oriol Cardona ganase la séptima; un oro que emulaba al de Paquito Fernández Ochoa en Sapporo 72.

Un deporte que debutaba en los Juegos

El esquí de montaña, un deporte prácticamente desconocido para el gran público español, debutaba en unos Juegos y, en tan sólo unos minutos, España firmaba bronce y oro. Ha sido sin duda el día más glorioso nuestra historia olímpica invernal.

Y es que en un cuarto de hora pasamos de cinco a siete medallas no estivales y a festejar el segundo título de todos los tiempos en un deporte de nieve.

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