Maradona
Giro inesperado en el juicio por la muerte de Maradona: una nueva teoría cobra fuerza
Pablo Ferrari, último testigo del juicio, considera "un error metodológico" que no se realizara una prueba de coronavirus durante la autopsia.
Un nuevo e inesperado escenario ha irrumpido en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. Pablo Ferrari, perito oficial y último testigo en declarar ante el tribunal, aseguró este martes que no puede descartarse que el astro argentino falleciera como consecuencia del covid-19.
La hipótesis ha sorprendido después de 43 audiencias y las declaraciones de 76 testigos, ya que hasta ahora no había sido planteada durante el proceso: "No podemos descartar que haya muerto de covid", afirmó Ferrari ante el tribunal.
El médico forense, pediatra y perito oficial de la Justicia considera además que no realizar una prueba para detectar el coronavirus durante la autopsia de Maradona fue "un error metodológico".
El exfutbolista falleció el 25 de noviembre de 2020, en plena pandemia, mientras recibía tratamiento domiciliario en una vivienda situada en las afueras de Buenos Aires.
"Podía ser fulminante"
Ferrari explicó ante el tribunal por qué considera que el coronavirus debería figurar entre las posibles causas que no pueden descartarse.
"La enfermedad del coronavirus ingresaba por las vías respiratorias y podía ser fulminante en su virulencia y matar al paciente en pocas horas", señaló.
Su testimonio introduce así una posibilidad que no había aparecido durante los meses anteriores del juicio iniciado el pasado 14 de abril en los tribunales de San Isidro.
Ferrari participó en una pericia solicitada en 2025 por la defensa de Leopoldo Luque, principal acusado del proceso y señalado durante el juicio como el médico que estaba a cargo de la salud de Maradona.
Una agonía de minutos y no de 12 horas
El perito también contradijo otra de las tesis relevantes expuestas durante el juicio. Al comienzo del proceso, otros peritos oficiales sostuvieron que Maradona atravesó una agonía que pudo prolongarse durante unas 12 horas antes de su muerte.
Ferrari considera que la evolución fue mucho más rápida: "Tuvo que haber sido de pocos minutos su agonía", afirmó.
Según su explicación, Maradona acumuló líquido en el pulmón durante un periodo corto de tiempo, que pudo abarcar desde minutos hasta pocas horas. Esa acumulación habría provocado un ahogamiento que posteriormente derivó en un paro cardíaco.
Testimonio clave para la defensa de Luque
Otros especialistas convocados por las defensas de los acusados ya habían sostenido anteriormente que la muerte del exfutbolista fue repentina.
La particularidad de Ferrari es que se trata del único perito oficial que ha defendido esta interpretación durante el juicio. Su testimonio adquiere por ello una especial relevancia para la defensa de Leopoldo Luque.
El proceso intenta determinar las posibles responsabilidades de los profesionales encargados de la atención de Maradona durante los días anteriores a su fallecimiento. La aparición de la hipótesis del covid introduce ahora un nuevo elemento en el debate sobre las circunstancias exactas de su muerte.
7 acusados de homicidio simple con dolo eventual
Además de Leopoldo Luque, en el juicio están acusados la psiquiatra Agustina Cosachov, la coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical Nancy Forlini, el psicólogo Carlos Díaz, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, el enfermero Ricardo Almirón y el médico clínico Pedro Di Spagna. Todos están acusados de homicidio simple con dolo eventual.
La próxima audiencia está prevista para el 29 de septiembre, cuando los acusados comenzarán a ampliar sus declaraciones. Los alegatos comenzarán previsiblemente el 6 de octubre y el juicio podría prolongarse hasta finales de ese mes.
Antes de entrar en esa fase, el último testigo ha dejado una hipótesis hasta ahora inédita en el proceso: que Maradona pudiera haber padecido covid-19 y que su muerte se produjera de forma mucho más rápida de lo sostenido por otros peritos.