MUNDIAL 2026
La generación que creció viendo a España ganar el Mundial sueña con repetir la hazaña: "Te imaginas en ese momento"
La selección se enfrenta este domingo a Argentina en una final marcada por los recuerdos de Sudáfrica, el último baile mundialista de Messi y la irrupción de una generación que creció viendo a España campeona.
"Desde pequeño ves cómo Iker levanta la Copa y tú te ves en ese momento. Todo el mundo soñamos con esa imagen". Álex Baena Tenía ocho o nueve años cuando España tocó el cielo en Sudáfrica. Ahora forma parte de una generación que puede repetir aquella fotografía, pero esta vez desde el césped.
Han pasado 16 años desde el primer y único Mundial conquistado por la selección española. El tiempo suficiente para que muchos de los futbolistas que este domingo se enfrentarán a Argentina en la final del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá hayan pasado de contemplar a sus ídolos por televisión a perseguir el mismo sueño con la camiseta de la selección.
También ha cambiado la generación que estará al otro lado de la pantalla. Algunos recuerdan perfectamente dónde estaban el 11 de julio de 2010. Otros apenas eran niños. Y muchos de quienes seguirán este domingo la final todavía no habían nacido cuando Andrés Iniesta marcó en el minuto 116 el gol más importante de la historia del fútbol español.
Pero hay imágenes que atraviesan generaciones. El cabezazo de Carles Puyol contra Alemania, el paradón de Iker Casillas a Arjen Robben, la patada de Nigel de Jong en el pecho de Xabi Alonso, la camiseta dedicada a Dani Jarque y el disparo cruzado de Iniesta que terminó en el fondo de la portería de Johannesburgo. Después llegó Casillas levantando la Copa del Mundo por primera vez mientras millones de españoles comprendían que aquello ya no era un sueño.
Dieciséis años después, España vuelve a estar a un partido de repetirlo. La selección de Luis de la Fuente se medirá este domingo, 19 de julio, a Argentina en el estadio de Nueva York-Nueva Jersey. El encuentro comenzará a las 21.00 horas en la España peninsular y enfrentará a la vigente campeona de Europa con la actual campeona del mundo y de América.
España disputa la segunda final mundialista de su historia. Argentina afronta la séptima y aspira a conquistar su cuarta estrella, después de las logradas en 1978, 1986 y 2022. La Albiceleste también busca convertirse en la primera selección que revalida el título desde el Brasil de Pelé en 1962.
Sea cual sea el resultado, el ganador será el primer país que conquista dos Mundiales masculinos en el siglo XXI. España pretende sumar el título de 2026 al de 2010; Argentina quiere añadir una nueva corona a la conseguida hace cuatro años en Qatar.
Dos generaciones que se miran a los ojos
La final estará atravesada por un duelo que trasciende lo deportivo. De un lado, Leo Messi, de 39 años, ante la que probablemente sea su última oportunidad de levantar una Copa del Mundo. Del otro, Lamine Yamal, que con 19 disputa su primer Mundial y está a un partido de alcanzar el título que el argentino tardó cinco participaciones en conquistar.
Son dos futbolistas separados por dos décadas, pero unidos por un origen común: La Masia del FC Barcelona. Messi llegó a Barcelona desde Rosario con 13 años y terminó convirtiéndose en el mejor futbolista de la historia del club. Lamine comenzó a formarse en la cantera azulgrana siendo un niño, después de dar sus primeros pasos en Rocafonda, y debutó con el primer equipo todavía como adolescente.
Una fotografía tomada en 2007 ha reforzado durante los últimos años ese relato casi predestinado. En ella aparece un joven Messi bañando durante una sesión para un calendario solidario a un bebé que, con el paso del tiempo, resultó ser Lamine Yamal.
Messi representa la historia ya escrita. Lamine, una historia que apenas comienza. El argentino disputa su tercera final de un Mundial, una cifra que hasta ahora solo había alcanzado el brasileño Cafú. Perdió ante Alemania en 2014, se coronó frente a Francia en 2022 y ahora aspira a despedirse con una cuarta estrella para su país.
Una nueva imágen para la memoria
Para una parte de España, el Mundial de 2010 permanece asociado a una sucesión de imágenes imborrables. Para otra, es un relato heredado, contado por padres, hermanos mayores o vídeos repetidos cientos de veces.
La selección que saltará este domingo al césped creció precisamente con esas imágenes. Algunos tenían ocho o nueve años cuando Casillas levantó la Copa. Otros eran todavía más pequeños. Lamine Yamal ni siquiera había cumplido los tres.
Ahora son ellos quienes pueden construir un nuevo recuerdo colectivo. Una parada de Unai Simón, una recuperación de Rodri, una carrera de Nico Williams, un pase de Pedri o una acción de Lamine pueden ocupar desde este domingo el lugar que durante 16 años han conservado el cabezazo de Puyol, el pie de Casillas y el gol de Iniesta.
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