Mundial 2026
Francia domina a Marruecos y se clasifica a semifinales por tercera vez consecutiva
Los galos esperan rival en semis y miran de reojo al España-Bélgica.
La selección francesa hizo los deberes ante Marruecos y se clasificó nuevamente para unas semifinales de la Copa del Mundo de la FIFA. Una selección con numerosos recursos en ataque a la que no le falta la creatividad y la verticalidad, pero que es capaz de esperar, como un cazador experimentado, al momento oportuno para asestarle el golpe de gracia a su presa.
Marruecos quiso demostrar que ha dejado atrás la etiqueta de selección exclusivamente defensiva, 'la que puede dar la sorpresa', para comenzar a ser considerada una selección de pleno derecho. El conjunto dirigido por Mohamed Ouahbi afrontó el duelo de cuartos de final con la intención de discutirle el balón a Francia, asumir la iniciativa y competir desde la posesión. Sin embargo, esa propuesta acabó favoreciendo a una selección francesa que es letal cuando aprovecha el error del rival y que en apenas unos metros es capaz de sentenciar partidos enteros.
Los Leones del Atlas, semifinalistas en Catar 2022, evidenciaron su evolución futbolística. Ya no se conforman con resistir y esperar su oportunidad al contragolpe. Buscan controlar los partidos, elaborar desde atrás y asumir riesgos con el balón. Pero frente a una de las grandes favoritas al título, esa apuesta terminó resultando demasiado exigente.
La ausencia de Saibari, una de las principales referencias ofensivas del equipo, redujo el potencial marroquí en ataque. Brahim Díaz y Bilal El Khannouss alternaron posiciones en una delantera sin un delantero centro fijo, con constantes movimientos para tratar de desordenar a la defensa formada por William Saliba y Dayot Upamecano. Pese a ello, Marruecos apenas logró generar peligro real sobre la portería defendida por Mike Maignan.
El encuentro arrancó con un ritmo elevado y dos avisos inmediatos de Francia. Bono evitó el primer tanto al desviar un disparo de Kylian Mbappé, y volvió a intervenir con acierto poco después tras un remate de Upamecano en un saque de esquina. Aun así, Marruecos consiguió estabilizar el juego y monopolizó la posesión durante varios tramos de la primera mitad.
La gran oportunidad para Francia llegó antes de la media hora. Mbappé fue derribado dentro del área por Noussair Mazraoui y el colegiado señaló penalti tras la revisión del VAR. Sin embargo, Bono volvió a exhibir su especialidad desde los once metros y detuvo el lanzamiento del delantero francés, que buscó ajustar demasiado un disparo centrado y sin la potencia habitual, cortando su racha de 15 anotaciones desde los 11 metros.
Sin embargo, el penalti fallado no alteró el desarrollo del encuentro. Marruecos mantuvo la iniciativa con el balón, mientras Francia esperaba el momento adecuado para acelerar. Antes del descanso, Désiré Doué obligó nuevamente a intervenir a Bono y un disparo de Lucas Digne se estrelló en el larguero, reflejando que las ocasiones más claras seguían siendo francesas.
Todo cambió tras el descanso
La resistencia africana se quebró tras el descanso. Francia elevó el ritmo de circulación y comenzó a encontrar espacios entre líneas. Después de un primer aviso de Mbappé, el delantero del Real Madrid abrió el marcador con un preciso disparo colocado desde la frontal del área que superó la estirada de Bono.
Con el partido abierto, Marruecos adelantó todavía más sus líneas en busca del empate, dejando espacios que Francia no tardó en aprovechar. Volvió a aparecer Kylian para culminar una rápida transición ofensiva, asistió a Dembélé para firmar el segundo tanto del encuentro, dejando prácticamente sentenciado el pase a semifinales.
El conjunto marroquí apenas inquietó a Maignan en el tramo final y no logró registrar su primer disparo entre los tres palos hasta los últimos minutos del partido. Un dato que resume las dificultades ofensivas de un equipo que quiso competir desde la propuesta, pero que terminó pagando su falta de eficacia y las concesiones ante una selección francesa letal en ambas áreas.
Francia continúa así su camino hacia el título y ya espera rival en las semifinales, mientras Marruecos se despide del torneo dejando la sensación de haber consolidado una identidad más ambiciosa, aunque todavía necesite mayor contundencia para competir de igual a igual con las grandes potencias del fútbol mundial.