Mundial 2026
"Por favor, que sea gol": el tanto que el destino le debía a Ferran Torres y a toda España
Hay goles que cambian partidos y otros que cambian vidas. A Ferran Torres le anularon uno intrascendente contra Arabia en la fase de grupos porque el dios del fútbol le reservaba el más importante de todos.
Hay momentos que el fútbol, o la vida, acaban devolviéndote. En el partido de la fase de grupos de España contra Arabia Saudí, Ferran Torres vio cómo le anulaban un gol en el descuento. El resultado era 4-0 y aquel tanto no valía nada, pero las cámaras captaron sus labios: "Por favor, que sea gol". Era una plegaria desesperada, casi una oración. El tanto no subió al marcador, pero la imagen quedó grabada para siempre. Hubo mofas. Ferran Torres, el nuevo Morata.
La historia de España en la Copa del Mundo de 2026, como la de Ferran, fue de menos a más. Tras incendiar la Eurocopa dos años antes, el equipo llegaba con muchos jugadores tocados y una lista de Luis de la Fuente en tela de juicio. La Roja comenzó el torneo lejos de su mejor versión. El empate frente a Cabo Verde sembró dudas y reabrió debates que parecían superados: se cuestionó el estado físico de Rodri, la posición de Pedri, la falta de ritmo de varios futbolistas y hasta la capacidad de reacción del seleccionador.
Pero el equipo fue creciendo, como suelen hacerlo los campeones. Llegó la goleada frente a Arabia Saudí; después, el trabajado triunfo contra Uruguay para asegurar el liderato del Grupo H; más tarde, la contundencia ante Austria ya en las eliminatorias; los 'chupinazos' a última hora de Merino contra Portugal y Bélgica y, finalmente, la exhibición táctica ante la temida Francia en semifinales. Mientras los de De la Fuente avanzaban, Ferran seguía esperando su momento. No protestó por la suplencia, no bajó los brazos y siguió trabajando. En los equipos predestinados siempre acaba marcando quien menos esperas.
Estrellas de dos generaciones distintas
Muchos habían enterrado el tiki-taka en los libros de historia. Se dijo que el físico había derrotado para siempre al talento, que las transiciones habían sustituido al control del juego y que España debía reinventarse para volver a competir contra los mejores. La respuesta ha terminado llegando sobre el césped: el fútbol español nunca fue una moda y lo que pasó en 2010 tampoco fue ninguna casualidad. El técnico de Haro ha reverdecido la idea que arrancó Luis Aragonés y luego perfeccionó Vicente del Bosque.
Te dicen hace dos décadas que, a estas alturas, la selección española sería la mejor del siglo XXI y no te lo crees. Había una posibilidad entre trillones, tan improbable como que Messi bañara a una criatura de tres meses y se enfrentara a ella 19 años después en la final de un Mundial. Fue como una profecía autocumplida: España creó a Messi y solo España podía ponerle fin.
Ahora son campeones del mundo. Todos lo somos. La Roja ha derrotado a la campeona de América y le ha arrebatado de paso su cetro mundial. La Eurocopa y los Juegos Olímpicos también descansan en las vitrinas, todo en apenas dos años. No es solo una estrella; es una superestrella. En la grada del MetLife Stadium estaban Casillas, Puyol, Ramos o Xavi; los héroes de 2010 contemplaban cómo una nueva generación escribía su propia historia. Aquella selección fue pionera y ahora este grupo ha consolidado su legado 16 años después del Iniestazo.
España, la mejor noticia del torneo
España ha puesto algo de luz al Mundial 'MAGA', el del caso Balogun, las pausas de hidratación y demás controversias perpetradas con la aquiescencia de la FIFA. La celebración en las calles de todo el país fue sana y humilde, sin disturbios. Porque lo importante no es solo que se ganó, sino cómo se ganó: limpiamente, dejando un ejemplo de deportividad dentro y fuera del campo. La selección venció y lo hizo con todo un país plural y diverso proyectándose en ella, demostrando que juntos y dejando las diferencias a un lado somos más fuertes.
En la Finalísima ya corría el minuto 106 y, para entonces, era toda España la que repetía aquella misma súplica: "Por favor, que sea gol". Y tenía que ser un suplente quien lo marcara, más aún en esta selección en la que ningún jugador es mejor que todos juntos. Ante Argentina, Ferran Torres volvió a aparecer en el momento cumbre y, ahora sí, el balón estalló en las redes e hizo estallar de emoción a todo un país. Quizá Dios o el destino no le concedieron aquel gol ante Arabia porque le tenían reservado uno para toda la eternidad. Hay momentos que el fútbol, o la vida, acaban devolviéndote.
Hace seis décadas que nadie logra revalidar una Copa del Mundo. En 2030, varios futbolistas de esta generación, ya acostumbrada a la gloria, seguirán siendo apenas unos chavales. España organizará ese campeonato junto a Portugal y Marruecos y la pregunta parece obvia... ¿Y por qué no?
Sí, sí... ¿Y POR QUÉ NO?
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