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La debacle del Barcelona en Anfield contra el Liverpool en Champions League cumple un año

Primer aniversario de una de las noches más negras de la historia del Barcelona. El Liverpool ganó 4-0 a los azulgrana en Anfield para el 3-0 de la ida en el Camp Nou. El tanto de Origi en un córner fue la puntilla.

En medio de la crisis desatada por el coronavirus, este jueves se cumple ya un año de una de las debacles más dolorosas de la más que centenaria historia del FC Barcelona: el 4-0 en Anfield contra al Liverpool que dejó a los culés sin final de la Champions League pese a tener un 3-0 en la ida.

Los caminos del Barcelona y el Liverpool se cruzaron el un Camp Nou el 1 de mayo en la ida de semifinales. Los ingleses, que en la fase de grupos llegaron al último choque con la obligación de vencer al Nápoles para entrara la fase eliminatoria, se vieron sobrepasados por un Barça que solo cuatro días antes de recibir al Liverpool había ganado la Liga por 26ª vez.

Los de Valverde fueron más efectivos y se adelantaron en el minuto 26, cuando Luis Suárez apareció a la espalda de los defensas 'reds' para rematar un pase de Jordi Alba desde el vértice del área, firmando así el que sería su único gol en la pasada edición de la Champions League.

El 1-0 no sirvió para dominar al equipo de Jürgen Klopp, que siguió asediando la portería culé hasta el punto de que, ya en el minuto 60, Valverde puso un 4-4-2, reemplazando a Coutinho con Nélson Semedo.

La sustitución no alteró el guión del encuentro, con un Liverpool vibrante. Sin embargo, en el minuto 75, en una acción más bien aislada, Messi puso el 2-0 en el marcador al recoger, atento, el rechace del travesaño a un disparo de Luis Suárez.

El 3-0 definitivo terminó llegando, ante la incredulidad de un Liverpool, solo siete minutos después, cuando otra vez Messi transformó una falta lejana que dejaba la eliminatoria casi sentenciada en casa.

Es más, los culés incluso podrían haber viajado a Anfield con un gol más de ventaja si, ya en el descuento, y justo después de que Salah estrellara un disparo en el palo, Ousmane Dembélé, que había sustituido a Luis Suárez en el 93', no hubiera fallado una ocasión más que clara de gol al chutar, solo desde el punto de penalti, mansamente a las manos de Alisson.

El Liverpool encajaba, tras diez triunfos consecutivos, la que sería la quinta derrota de la temporada.

Porque seis días más tarde, y un año después del batacazo de Roma, volvió a repetirse la historia negra del barcelonismo. Los de Klopp recibieron a los azulgrana en Anfield con el reto de protagonizar la hazaña que le hacía falta para remontar el cruce y meterse en la final de la máxima competición continental.

Sin Salah, Firmino ni Keita

El Liverpool llegaba mermado, sin Mohamed Salah, Roberto Firmino y Naby Keïta. Pero ni siquiera importó que los 'reds' no pudieran contar con tres de sus mejores hombres.

Los jugadores de Valverde llegaron a Liverpool con las piernas descansadas, ya que, con la Liga ganada, ninguno de los que fueron titulares en Anfield lo había sido tres días antes ante el Celta de Vigo en Balaídos.

Pronto el Barça vio los fantasmas del Parque de los Príncipes (4-0), el Juventus Stadium (3-0) y, sobre todo, del Olímpico de Roma (3-0), viéndose claramente superado por un Liverpool que arrancó el camino hacia la remontada en el minuto 7, cuando Divock Origi recogió en el área pequeña el rechace de Ter Stegen a un chut de Henderson.

Ya en la segunda parte Wijnaldum, que había saltado al césped en el descanso en sustitución de Robertson, festejó el 2-0 y el 3-0 en tan solo dos minutos, entre el 54 y el 56.

Valverde, que había salido con el mismo once que en el Camp Nou, trató de dormir el partido dando entrada a Semedo en el lugar de Coutinho, pero nada evitó que acabara llegando el 4-0.

Un córner para la historia

Fue en el minuto 79, cuando, en un córner, Alexander-Arnold engañó a toda la defensa culé, protagonista de un error tan infantil como imperdonable, haciendo ver que se alejaba del banderín para que fuera Shaqiri el que lanzara el saque de esquina.

Mientras los azulgrana les daban la espalda tanto a él como al balón, el '66' del Liverpool se dio media vuelta rápidamente y puso el balón en la frontal para que Origi certificara una de las remontadas más brutales de la Champions League.

Los culés ahondarían en su tristeza al perder la final de la Copa del Rey contra el Valencia apenas semanas más tarde (1-2). El Liverpool terminó ganando su sexta Copa de Europa en la final del Wanda Metropolitano, en la que derrotaron al Tottenham de Mauricio Pochettino (2-0).

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