Fútbol
Cristiano Ronaldo anuncia su retirada de la selección portuguesa: "No fue una decisión fácil"
El astro luso confirma su adiós a la selección portuguesa tras 124 goles en 178 partidos con la elástica lusa.
Cristiano Ronaldo ha anunciado este jueves su retirada de la selección portuguesa tras 178 partidos oficiales con la elástica lusa, en los que anotó 124 goles, y haber conquistado la Eurocopa de 2016. El futbolista de Maderia ha hecho oficial su adiós en un emotivo vídeo en sus redes sociales.
"Portugueses, llegó el día de devolver la camiseta 7 de la selección de todos nosotros. Nunca la sentí como exclusivamente mía, pero durante 23 años tuve el privilegio y la responsabilidad de vestirla, de defenderla y de llevarla conmigo en los estadios en el mundo entero. Hoy llegó el momento de entregar al futuro. No fue una decisión fácil, porque hay decisiones que no se toman apenas con la cabeza; se toman también con el corazón. Termina una caminata que comenzó en agosto de 2003 y me da mi vida para siempre", arranca diciendo Cristiano Ronaldo.
Mensaje íntegro de Cristiano Ronaldo en el que se retira de la selección
Portugueses, llegó el día de devolver la camiseta 7 de la selección de todos nosotros. Nunca la sentí como exclusivamente mía, pero durante 23 años tuve el privilegio y la responsabilidad de vestirla, de defenderla y de llevarla conmigo en los estadios en el mundo entero. Hoy llegó el momento de entregar al futuro. No fue una decisión fácil, porque hay decisiones que no se toman apenas con la cabeza; se toman también con el corazón. Termina una caminata que comenzó en agosto de 2003 y me da mi vida para siempre.
Cuando miro para atrás y pienso en todo lo que viví en la selección, no veo apenas partidos, goles, récords o trofeos. Veo personas. Veo inmigrantes que durante 90 minutos sentían a Portugal un poco más cerca. Veo millones de portugueses que nunca conocí personalmente, pero que hicieron parte de mi vida. Porque, en fin de todo, el fútbol es mucho mayor que un juego. El fútbol son las personas.
Durante toda mi carrera en la selección procuré superar mis límites. Quise ganar, quise ser el mejor, quise hacer historia. Siempre fui exigiendo conmigo propio, siempre quise más, siempre creí que podíamos llegar más lejos y di todo lo que tenía por esta camiseta. Hubo tardes y noches perfectas, hubo victorias que nunca escasearé, hubo derrotas que todavía hoy me cuesta recordar. También fallé, también sufrí, también hubo momentos en que no fui capaz de dar a los portugueses aquello que tanto deseaban, pero nunca desistí. Y, encima de todo, nunca dejé de sentir orgullo por representar a Portugal.
A lo largo de estos años aprendí cosas muy simples: los goles pasan, las copas quedan en los museos, los récords acaban por ser batidos. Pero hay algo que el tiempo nunca consigue apagar: el lugar que ocupamos en el corazón de las personas. Si alguna vez os hice feliz, si alguna vez un gol mío os hizo abrazar a alguien, evitar una preocupación o sentir orgullo en nuestro país, entonces todo valió la pena. Porque ser portugués también es eso: sufrimos juntos, nos levantamos juntos, ¡soñemos otra vez!
Portugal precisará siempre de jóvenes que sueñen, de jugadores que nunca desistan, de nuevas generaciones que crean que es posible llegar a donde nadie llegó. Porque un país que continúa a crear nuevos héroes es un país que nunca deja de acreditar en sí propio.
A mis compañeros de la selección quiero dejar una palabra especial: gracias por cada sprint, por cada abrazo, por cada discusión, por cada silencio antes de entrar en campo, por cada victoria que celebramos juntos y por cada derrota que nos tornó más fuertes. Tuve el privilegio de ser vuestro capitán, pero ningún capitán camina sozinho, y vosotros hacen parte de mi historia.
A todos los entrenadores, dirigentes, médicos, fisioterapeutas, utileros, funcionarios y a tantas personas que trabajan conmigo a lo largo de estos años, mis gracias. Muchos de vosotros nunca aparecieron en las fotografías, pero sin vosotros ninguna de esas fotografías habría sido posible.
A mi familia, gracias por haber dividido conmigo este sueño. Gracias por comprender las ausencias, los sacrificios y los momentos en que la selección tuvo de ocupar un espacio que también os pertenecía. Si llegué tan lejos, fue porque estuvimos siempre de la mano.
Y a los portugueses, a todos los portugueses esparcidos por el mundo, quiero deciros una última cosa. Hay una imagen que llevaré siempre conmigo: el momento en que comienza el himno nacional. Miro a mi vuelta, veo a mis compañeros, veo las bancadas, veo niños, madres, padres y abuelos, veo portugueses que vinieron de tan lejos para estar allí.
Y durante aquellos minutos dejamos de ser diferentes. No existen clubes, no existen colores, no existen clases, no existen profesiones, no existen opiniones; existe apenas una pasión: Portugal. Es ese el sentimiento que llevaré conmigo para el resto de la vida.
Hoy termina mi camino dentro de campo con la selección nacional. Salgo con las cabeza levantada, con orgullo en el camino que hice y con la conciencia de que di todo lo que tenía por Portugal. Pero nunca dejaré de ser un de vosotros. Continuaré sufriendo, vibrando y celebrando cada victoria de Portugal con un 'siu'.
Pasé mi vida trabajando por ser el mejor jugador del mundo. Hoy percibo que la mayor victoria fue haber merecido representar el mejor país del mundo. Gracias por estos 23 años. Gracias por creer en mí. Gracias por permitirme vivir un sueño que comenzó cuando era apenas un niño en Madeira corriendo detrás de un balón.