OCURRIÓ AL LADO DE LA TIENDA OFICIAL DEL CLUB
Varias llamadas alertaron de la presencia del grupo en los alrededores del Benito Villamarín, que esperó la salida del seguidor del Betisque preparaba un tifo para el derbi sevillano. El aficionado bético recibió pedradas y puñetazos y, antes de huir en dos coches, le robaron su camiseta.