NUNCA VISTO ANTES
La insólita acción tuvo lugar en la Copa Sudamericana. El guardameta del Guabirá de Bolivia consiguió despejar un balón a córner, desbaratando una gran ocasión del equipo contrario. Acto seguido corrió hacia la portería, se agachó, y arrancó dos puñados de césped para después metérselos en la boca.