Cultura

Fiestas tradicionales

Los vecinos de Tolox se quejan por la prohibición de la Cohetá, una tradición de más de 300 años

Tolox se aferra a San Roque para intentar salvar su Cohetá. La Dirección General de Gestión de Incendios Forestales ha prohibido que se lancen cohetes o cualquier otro artefacto que contenga fuego. Ellos rezan al santo para intentar salvar la tradición.

Un hombre encendiendo un cohete Istock (Archivo)

Debido a la situación de peligro alto de incendios forestales que está atravesando la Comunidad de Andalucía, desde la Dirección General de Gestión de Incendios Forestales han prohibido que en el municipio malagueño de Tolox se lancen de cohetes o cualquier otro artefacto que contenga fuego o pueda provocarlo durante uno de los actos más importantes, la Cohetá del 16 de agosto en honor a San Roque. Una decisión que ha causado el malestar de los vecinos, que como última opción, han decidido encomendarse a su patrón para intentar salvar la tradición.

Por todo esto y en última instancia, la hermandad de San Roque y de la Virgen de los Dolores del pueblo ha convocado a los vecinos a una misa este martes a las 21:00 horas en la iglesia San Miguel Arcángel parar rogar por poder vivir una fiesta que se viene celebrando desde 1712 y es "más que una tradición".

Hace cinco días, desde el consistorio confirmaban que la Dirección General de Gestión de Incendios Forestales de la Agencia de Emergencias de Andalucía había denegado la autorización para la celebración de la tradicional Cohetá de este domingo debido al alto riesgo de incendio forestal y a la prohibición vigente del uso de material pirotécnico durante la 'Época de Peligro Alto'.

Desde el Ayuntamiento han lamentado la decisión, por el valor que esta tradición tiene para en el municipio durante las Fiestas Patronales en honor a San Roque y el propio alcalde de Tolox, Jerónimo Macías, ha informado de que continúan realizando "todas las gestiones posibles, dentro de la legalidad, para intentar revertir esta resolución y agotar todas las vías administrativas disponibles".

Como alternativa, se propuso reducir el número de cohetes por tirador, establecer turnos o limitar a una zona acotada los lanzamientos, pero ninguna de estas opciones son posibles. Ante la negativa, fuentes municipales han apelado a la responsabilidad de todos ya que "la protección de las personas y de nuestro entorno natural debe ser la prioridad".

Tolox afronta así los últimos días antes de San Roque con una celebración atrapada entre la seguridad frente a los incendios y una tradición que el pueblo considera "parte de su identidad" ya que mientras no exista una nueva autorización, la prohibición continúa vigente.