CUARTA DE LA FERIA DE ABRIL

Salvador Cortés, vuelta con sabor a triunfo

Salvador Cortés dio una vuelta al ruedo, reconocimiento que pudo ser mayor de haber estado más acertado con la espada, en una deslucida corrida de toros de la ganadería de Victorino Martín, en Sevilla.

Petardo ganadero en La Maestranza. Nada nuevo desde el Domingo de Resurrección que comenzó el ciclo abrileño. Pero hay que advertir que esta vez se trataba de los toros de Victorino Martín, y, ojo que no está el horno para bollos. Aburrimiento y desesperación al cincuenta por ciento se enseñorearon una tarde más en La Maestranza.

Menos mal que el esfuerzo de la terna en los seis toros fue más que notable, y de vez en cuando, muy de vez en cuando desde luego, dio sus resultados positivos. Sobre todo en el caso de Salvador Cortés, que con el único toro que se echó para adelante, el sexto, o lo que es lo mismo en los últimos suspiros de la fracasada tarde, llegó a cuajar una notable actuación. Cortés toreó tan bien que desbanca de los titulares al fracasado ganadero.

De no haber sido por ese último toro, y sobre todo por la disposición y acierto del torero frente a él, a estas horas lloverían comentarios y críticas poniendo en la picota al conocido ganadero. Debe estar agradecido Victorino a Salvador Cortés, que entendió a las mil maravillas a un toro que de salida no prometía mucho, huido de los capotes y suelto en los dos encuentros con el caballo.

En temporada de despedida, Padilla decía adiós a La Maestranza. Y no tuvo suerte con sus toros. Su primero se venía andando y sin fijeza. El cuarto, descompuesto primero y apagado después, fue lo que se dice un borrico con cuernos. En los dos estuvo Padilla más que voluntarioso, fácil y seguro con las banderillas, y extraordinariamente bien a la hora de matar. La estocada al cuarto es hasta el momento la más firme candidata al premio de la feria en este apartado.

"El Cid" echó mano de la técnica para andar frente al quedado y "orientado" segundo, que estuvo siempre al acecho. Y se puso machacón en el quinto. No vale decir que pesado porque en estos casos se agradece mucho la voluntad. Pero no merecía tanto tiempo el "victorino", que ya había proclamado su absoluta falta de raza echándose a la salida del primer puyazo. Mal asunto lo de Victorino Martín en Sevilla, que por segundo año consecutivo no le salen bien las cosas. Hoy debe estar agradecido a Salvador Cortés por "robarle" protagonismo.

FICHA DEL FESTEJO
Toros de Victorino Martín, bien presentados, aunque de una absoluta falta de raza en los seis, lo que se tradujo en juego muy deslucido, salvo el sexto, que tuvo tanta clase como poco brío, el único apto para el toreo.
Juan José Padilla: casi entera (silencio); y gran estocada (gran ovación).
Manuel Jesús "El Cid": pinchazo y estocada (ovación); y buena estocada (leves palmas).
Salvador Cortés: estocada corta, trasera, tendida y caída (silencio); y pinchazo y estocada (vuelta tras petición insuficiente).
En cuadrillas, picó bien al segundo Juan Bernal. La plaza tuvo más de tres cuartos de entrada en tarde espléndida.

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