EL MÚSICO DESGRANA SU NUEVO TRABAJO

Rubén Pozo se atreve a bailar sin pareja en el videoclip de 'Pegatina'

Rubén Pozo, también conocido como la mitad del conjunto Pereza, lanza nuevo disco, 'Lo que más', su primer trabajo en solitario desde que la banda se disolvió de manera amistosa. En el videoclip de su primer single 'Pegatina', el músico se marca un baile en solitario lleno de ritmo y buen humor. Sobre el disco, el cantante afirma que le ha supuesto un gran "chute de energía".

Viviendo el presente y "más feliz" que nunca, así se encuentra Rubén Pozo, cincuenta por ciento de Pereza, ante su estreno en solitario con "Lo que más", un disco "de guitarras" sobre cosas "a pie de calle", que le ha proporcionado el revulsivo que iba necesitando.

"Todo esto supone un chute de energía que necesitaba en lo artístico y en lo personal y soy más feliz, a día de hoy, de lo que era antes", afirma en una entrevista este artista madrileño nacido en Barcelona. "Nunca me había planteado hacer un disco en solitario", asegura el músico, que antes de formar Pereza en 2001 junto a su socio y amigo José Miguel Conejo, alias Leiva, pasó por la banda "Buenas Noches, Rose".

Componiendo a todas horas, incluso en los parones de la gira del dúo, Pozo se encontró con un amplísimo abanico de canciones, demasiadas junto a las de su socio y amigo como para confeccionar un único repertorio, así que cada uno por su lado decidió lanzar un disco propio. En su caso, "Lo que más", que se publica mañana y que refleja "lo más le gusta, le fastidia, le estimula y le frena", con doce temas como "Invierno", "Chavalita" u "Ozono", que le enorgullecen como compositor, a él, que "antes que roquero, músico o escritor", se define como "cancionista, lo que no es ni mucho ni poco".

"Es un disco de contrarios en el límite. Habla de relaciones entre personas, no de reflexiones sobre la séptima luna de Aldeberán, sino de cosas a pie de calle, con un lenguaje muy coloquial", explica. Es, además, un álbum "sin impostaciones", añade Pozo, quien opina que, a veces, el artista "tiene que quedar mal en una canción para sonar real y sincero". Exultante con el resultado, afirma que éste es, "de largo", el disco más importante de su vida.

"Es la vez que más me he acercado al sonido que tengo en mi cabeza", dice el músico, que califica su trabajo como "un álbum de guitarras". Él mismo se encargó de preparar las maquetas y reclutó después una nueva banda para grabar un disco, junto al productor Juan de Dios Martín, que concibió a la antigua. Por un lado, porque quiso alejarse de los sonidos excesivamente manufacturados y limados digitalmente en el estudio, pues le resultan "asépticos y descafeinados".

"Hay momentos mágicos cuando la banda toca junta, aunque los discos ya no se hagan así. Los discos que más me gustan de la historia están llenos de fallos maravillosos, que hacen de ellos algo especial", dice. Eso es lo que quiso hacer él, tratar de grabar lo menos posible por pistas, con canciones grabadas en la primera toma.

"Hay fallos, pero yo soy un ser imperfecto y mi música también lo es", remacha. También es un disco a la antigua porque posee un "orden muy meditado", según el cual, "la música empieza arriba, pasa a un momento central en territorio más acústico y de medio tiempo y, al final, vuelve a coger el vuelo".

"Pegatina", la segunda canción del disco, es su sencillo de adelanto, con un curioso vídeo dirigido por Titán Pozo que presenta al artista bailando de forma completamente desinhibida para escapar de la tristeza. Capaz "de partirse la cara con cualquiera" por su nueva criatura, anuncia que tocará en vivo todo "Lo que más" y alguna rareza. Arrancará su "gira de garitos, de batalla", el 19 de abril en Logroño y, entre otros lugares, pasará el 4 de mayo por Barcelona (sala Bikini) y por la madrileña sala Joy Eslava el 17 de mayo.

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