Cultura

LUCHA CONTRA EL CÁNCER DE MAMA

La noche cálida y solidaria de Suzanne Vega

La voz suave pero intensa de Suzanne Vega llenó anoche una pequeña sala de Madrid donde menos de un centenar de personas compartieron un recorrido por gente y lugares comunes, un paseo guiado por las canciones más memorables de esta cantante californiana en un concierto solidario en beneficio de la Asociación Española Contra el Cáncer.

Suzanne Vega en conciertoGTres

[[RELATED]] Suzanne Vega: "Soy adicta a Facebook" [[/RELATED]]

La entrada costaba 60 euros y cubría el concierto junto con una cena cocktail servida un poco antes del show. El dinero íntegro recaudado ha ido a parar al programa Mucho x Vivir para mujeres con cáncer de mama.

Suzanne Vega inició una conversación casi íntima con el reducido auditorio del Hard Rock Café, apenas había que alzar la voz para que la cantautora te mirara a la cara y asintiera. Arrancó con la canción de culto Marlene on the Wall y a continuación llegó When Heroes Go Down , de su disco 99.9 Fº.

Su voz constante y extrañamente juvenil transportaba a un público en la cuarentena por rutas del folk plácido por el que camina Suzanne Vega desde siempre y especialmente desde que rompió con su discográfica y comenzó a recopilar sus canciones en volúmenes temáticos.

Joyas prácticamente comestibles como Caramel y Small Blue Thing hicieron entrar en calor a la sala y a Vega se la veía cada vez más en familia: fc6c4689-109c-4491-8ff1-3ec88e4d51d6_doubleQuoteCursiveOpen_Esta canción se llama Frank and Ava, por Frank Sinatra, aunque yo creo que eso ya lo sabéis”, explicaba. fc6c4689-109c-4491-8ff1-3ec88e4d51d6_doubleQuoteCursiveOpen_Se sitúa al final de una larga noche de alcohol y es una de esas canciones que dicen que estar enamorado no basta”.

[[DEST:Ante un auditorio tan íntimo Suzanne Vega negoció sus bises con el público]]

A continuación, New York is a Woman. fc6c4689-109c-4491-8ff1-3ec88e4d51d6_doubleQuoteCursiveOpen_Y Madrid, ¿qué es?”, preguntaba al público tras insinuar que Barcelona es una ciudad más femenina que la capital. Después de Gypsy vino una contundente versión de Blood Makes Noise y luego el tributo a Picasso en forma de The Man Who Played God.

Al final del concierto, cuando Suzanne Vega ya había desgranado The Queen and the Soldier ("esta tiene final triste", advirtió), Song of David ("aquí el hombre sale mejor parado que en la anterior") y la juguetona Some Journey, llegó el turno de sus dos himnos. Sin aspavientos interpretó sus míticas Luka y Tom's Diner y se fue.

A la hora de los bises incluso negoció con el respetable a media voz. Entre todos decidieron que tocaría Solitude Standing y Liverpool, y ella añadió una canción que acaba de componer para una obra del 'off Broadway' sobre la vida de la escritora Carson McCullers, que se estrena en 2011.

Tocaba retirarse y Suzanne Vega se despidió dando las gracias por el calor y por el apoyo a la causa. "Dile a tu prima y a tu vecina que se hagan una mamografía, que no duele nada", recomendó sonriente.