Cultura

Festivales de verano

Música, buen tiempo y seguridad, receta infalible para los festivales gallegos

El arranque del verano ha sido diferente en muchos sentidos. Además de los obvios, el tiempo tampoco ha acompañado hasta ahora, pero la segunda quincena de julio arranca con los termómetros en valores plenamente estivales y con muchas ganas de recuperar los planes más propios de esta época del año.

Los festivales se presentan como la mejor opción para recuperar la cultura, la música y la diversión, respetando todos los protocolos y disfrutando del aire libre y los planes de exterior.

Vive Nigrán es un ejemplo de ello. Este año celebra su edición numero cinco con tres días de música donde los ritmos contemporáneos son la esencia del cartel. El escenario elegido es el campo de fútbol de Monte Lourido y además de bailar y disfrutar de la música hay también preparadas actividades complementarias como kayak, paddle surf o rutas guiadas para gozar del entorno y la naturaleza.

Walls, Verto, Locoplaya, Natalia Lacunza y Ginebras son algunos de los que han abierto el espectáculo, que cuenta también con sesiones a mediodía y actividades relacionadas para vivir la experiencia completa. Shinova y Mounqup son los encargados de cerrar el evento que tendrá como broche de oro la presentación del nuevo disco de Sidecars, 'Ruido de Fondo' con las entradas agotadas desde hace días.

Una apuesta, Vive Nigrán, que se presenta como un festival sostenible y seguro con aforo limitado, asientos y todas las medidas de prevención. Igual que 'O Son do Camiño'. Que ofrece 11 días de conciertos en versión reducida en los que Vetusta Morla, Estopa o Melendi son algunos de los invitados.

Los primeros han sonado ya esta semana, en los que las artistas Rozalén y la gallega Guadi Galego, reunieron por ejemplo, a 3.000 espectadores. Desde la organización han confirmado también que se agotaron las entradas para los conciertos de Camilo y Pablo Lesuit, Vetusta Morla y Furious Monkey House e Izal y Maren, lo cual supone todo un éxito.

Todo manteniendo esas estrictas medidas de seguridad, con cinco sectores diferenciados y separados físicamente para asegurar el mínimo contacto entre el público, con una barra, aseos propios y entradas y salidas independientes para cada zona. Para pedir las bebidas, la organización incluso ha puesto a disposición del público una app móvil para poder hacerlo desde el propio asiento y así evitar largas colas. Todos los esfuerzos para recuperar lo antes posible y de la manera más segura, la cultura, la música y los festivales, esencia del verano.

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