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Málaga

Un festival de y para los malagueños

Actores, directores, empresarios y comerciantes confiesan que durante el festival de cine Málaga sus vecinos se revolucionan y se vuelcan con el certamen.

Películas, proyecciones, mercado, encuentros con la prensa. El festival de Málaga es eso, pero también es una ciudad volcada con el certamen, es ambiente de fiesta, es un público entregado deseoso de ver cine y de ver a los artistas y todo un fenómeno entre fans y seguidores del mundo del séptimo arte y sus artífices.

"A la gente que viene de fuera le llama mucho la atención lo cercana y entregada que es la gente de Málaga", nos cuenta Antonio Banderas, malagueño, gran embajador de la ciudad andaluza y un actor que conoce muy bien el certamen. "Los malagueños somos gente muy hospitalaria, caliente y acogedora, divertida, inteligente", comenta Banderas con gracejo. "Ser tan hospitalarios es parte de nuestra idiosincrasia. Así somos. A mí -concluye Banderas- me gusta mucho repetir aquello de "Yo aquí no vengo, yo de aquí soy".

Uno de los principales puntos donde "bulle" Málaga durante el festival es el hotel AC Málaga Palacio, el lugar donde se hospedan la mayoría de los invitados del festival. Durante los días en los que se desarrolla el certamen, es muy típico ver a decenas de personas, la mayoría jóvenes, haciendo guardia en la puerta del hotel para conseguir una foto, un autógrafo o un saludo de uno de sus estrellas.

"Aquí viene gente que es capaz de pasar la noche entera esperando en la puerta", nos cuenta Juan Carlos, uno de los maleteros del hotel. Él lleva 15 años en la entrada de Málaga Palacio y ha visto de todo en lo que a locuras de fans se refiere. "Tirones de pelo, gritos, histeria".

El festival de Málaga espera recuperar la vida prepandemia

Y no vienen solo unos pocos. Retrocediendo en el tiempo, Juan nos cuenta que "antes, cuando había carretera por aquí, no se veía el asfalto. Eran multitud". En las dos últimas ediciones, con la llegada de la Covid-19, esas concentraciones se han reducido. La idea es que este año vuelva "esa vida" al festival y a la ciudad, nos asegura el director del certamen, Juan Antonio Vigar.

Pero volvamos al hotel. "Es llegar a la puerta, sacas la pierna y todo el mundo se pone a gritar, da igual quién seas". Nos explica la actriz Manuela Velasco. Ella ha protagonizado varias películas que han pasado estos años por el festival, ha formado parte de su jurado en la sección oficial o en la sección Zonazine. Y también guarda especial recuerdo del homenaje que le rindió el certamen a su tía, la actriz Concha Velasco.

Manuela Velasco, que, del 30 de marzo al 1 de mayo, se subirá a las tablas del Teatro Español de Madrid para representar 'La bella Dorotea' nos cuenta con entusiasmo que en Málaga "seas quién seas, todo les parece bien, todos te quieren besar, todos te quieren hacer fotos. Es abrumador. El festival resulta un encuentro muy bonito con el público, que va a ver las películas, que va a comentar y votar las películas".

Pero además de por su público, Málaga acoge por otras razones. "Mira hacia arriba", nos señala Fran Perea. "El sol, este sol". Un buen tiempo, muchas veces, que unido a la gastronomía puede ser insuperable: "La gente va al Muelle 1, al Tintero, a los chiringuitos, a un sinfín de locales con una estupenda oferta gastronómica", nos cuenta el actor malagueño, que ya tiene hecha, nos confiesa, una lista de recomendaciones para todos los amigos del mundo del cine que le piden consejo.

Aunque incluso en los restaurantes se puede liar con los fans. Una anécdota vivida por el malagueño Pepón Nieto es bien ilustrativa. "Estábamos el equipo de 'Los hombres de Paco' comiendo en el balcón de un conocido restaurante. Y empezó a llegar gente y más gente. Y se nos ocurrió asomarnos a saludar, y entonces ya fue la locura. Los propietarios del restaurante tuvieron que llamar a la Policía para que nos sacaran de ahí".

Aunque, la mayoría de los invitados coinciden, nada comparable como la alfombra roja: "Eso es algo abrumador", dice sin dudarlo Fran Perea. "Es una maravilla", nos explica la actriz Rossy de Palma. "La gente va a hacer fotos, a dar calor, es fácil que así nos volvamos todos boquerones".

Un festival abierto para todo el año

Es una ciudad volcada con un festival abierto para ella todo el año: "Nosotros decimos que este festival es global e inclusivo”, explica Juan Antonio Vigar, director del Festival. "Global porque dura 365 días al año, aunque lógicamente la mayoría de las actividades son los días del certamen, e inclusivo porque contamos con los espectadores y tienen actividades de todo tipo para ellos".

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