UNA EXPOSICIÓN REPASA SU HISTORIA

Se cumplen 120 años del Tower Bridge, el puente más icónico de Londres

Con sus dos torres y su combinación de gris y azul, es una de las estampas típicas de la capital británica. Una muestra en el londinense Museo de Docklands recoge fotografías de este puente y de los otros 34 que cruzan el Támesis en la ciudad.

Los puentes sobre el río Támesis, fuente de inspiración de artistas y foco permanente de fascinación para el público, cobran protagonismo en una nueva y original exposición que coincide además con el 120 aniversario del icónico Tower Bridge de Londres. 'Bridges' (Puentes), del 27 de junio al 2 de noviembre en el Museo de Docklands, situado en los muelles del este de la ciudad y parte del Museo de Londres, repasará mediante fotografías y obras de arte la historia de estas impresionantes construcciones que marcan el paisaje urbano de la capital británica.

La muestra coincide con los 120 años del victoriano Tower Bridge de Londres, uno de los más conocidos del mundo con sus dos torres y su combinación de gris y azul, construido en 1894 por el arquitecto de la City (antiguo Londinium y actual centro financiero), Horace Jones. Tower Bridge, junto a la Torre de Londres, donde Enrique VIII ejecutó a dos de sus esposas, se construyó por la falta de accesos al este de la ciudad, donde se ubicaba un bullicioso puerto, ahora convertido en el centro financiero de Canary Wharf.

Hasta entonces, todos los puentes se habían erigido al oeste del Tower Bridge, el más antiguo de la capital, cuyo origen se remonta a la época romana. "Curiosamente, el Tower Bridge (reedificado varias veces) no es visualmente el más bonito, pero su pasado es interesante", comenta el comisario de la exposición, Francis Marshall. Tras un primer acceso de madera construido por los fundadores romanos de Londres en el año 50, se construyeron en la Edad Media y en épocas posteriores otros puentes que también unieron la City con Southwark, en la ribera sur, y que desembocaron en la construcción actual, de acero y cemento coronada por una carretera.

En la muestra puede verse una inusual fotografía del interior del Tower Bridge, de estructura inaccesible para el público, tomada por la audaz artista Lucinda Grange, que se coló en su interior para revelar túneles de cemento y "una enorme cámara, donde se puede jugar un partido de fútbol", según explicó en la presentación a la prensa.

Entre los 35 puentes que cruzan el Támesis, con el del Milenio como el más reciente, entre la Catedral de San Pablo y la galería Tate Modern, el historiador Dan Cruickshank destaca el de Vauxhall, frente al edificio búnker de los servicios secretos MI5. "Tiene unas bellas estatuas de bronce en sus columnas que solo son visibles desde abajo, no se aprecian si te asomas por arriba", señala y añade que, cuando la marea baja, se pueden además ver otros detalles en bronce de siglos atrás. Las partes bajas y ocultas de los puentes son el objeto de la obra de Crispin Hughes, una de cuyas fotografías de Hungerford Bridge se muestra en la exposición.

Otra de las joyas de la muestra, que solo se expondrá durante un mes, es una fotografía inédita tomada en 1845 por William Henry Fox Talbot del puente original de Hungerford, cuando fue construido ese mismo año por el ingeniero Isambard Kingdom Brunel . Con el título "Old Hungerford Bridge", la imagen sepia, con los barcos frente a la estructura metálica, "captura los avances tecnológicos del siglo XIX", apunta Marshall. "Cruzar un puente en Londres es ver la ciudad de verdad. Ofrecen una perspectiva de la capital imposible de apreciar desde su desordenado trazado de calles medievales", observa.

Otros piezas que ilustran su evolución son el grabado "London from the roof of Albion Mills" (1792), de Robert y Henry Aston Barker y Frederick Birnie, que muestra Blackfriars y al fondo el puente de Westminster, y otro grabado del puente de Blackfriars en construcción, por Giovanni Piranesi. Varias perspectivas aéreas de la artista Suki Chan, una acuarela del Tower Bridge de principios del siglo XIX por Gideon Yates o una fotografía de los años 30 tomada por Henry Turner, que muestra a transeúntes sobre ese mismo puente, ofrecen otras panorámicas de las famosas construcciones.

Y no podía faltar una referencia al que será el más nuevo puente sobre el Támesis, el Garden Bridge, que tendrá un frondoso jardín en su superficie y cuya construcción debe empezar en un futuro no muy lejano, tras reunirse un capital de 150 millones de libras (187 millones de euros; 254,3 millones de dólares).

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