FUERON DESCUBIERTAS EN 1996
Un espectacular hallazgo arqueológico se va a convertir en un nuevo reclamo cultural y turístico en Gran Canaria. El Cabildo ha comprado un conjunto de cuevas, en Artenara, que albergan un observatorio astronómico y un santuario religioso.
Los aborígenes lo usaban para establecer un calendario agrícola. Esta cúpula de casi seis metros de altura metros de altura, excavada en una cueva artificial, es un vestigio arqueológico absolutamente singular en Canarias.
Descubierta en 1996 por Julio Cuenca, mientras seguía el rastro de Artevigua, un poblado aborigen que mencionaban las crónicas, el arqueólogo concluyó, tras varios años de investigación, que se trata de un santuario que, además, cumplía la función de observatorio astronómico. Este conjunto de cuevas, con decenas de triángulos púbicos labrados en las paredes y con cazoletas en el piso para rituales cultuales, tiene, según el científico, una importancia internacional.
Ante la magnitud del hallazgo, el Cabildo de Gran Canaria ha comprado el yacimiento, va a restaurarlo con carácter urgente y quiere inaugurarlo antes del próximo solsticio de verano. Y que se pueda disfrutar del espectáculo de ver como entra un haz de luz por este hueco. Un fenómeno que sólo ocurre durante tres días al año. Los aborígenes lo hicieron para establecer un calendario agrícola.
Tras el acto en el Bernabéu este lunes en la capital, el Papa saludó al cantante y a su familia en una audiencia privada.
El docente palentino, que es director del Centro de Formación Profesional Río Duero de Valladolid, se muestra muy agradecido y cree que es un premio a su trayectoria, trabajo y formación.