Lágrimas de San Lorenzo atraviesan el cielo esta madrugada sobre el municipio cántabro de San Miguel de Aguayo | EFE
Las Perseidas, en el cielo de Asturias | Reuters
Las Perseidas desde la ciudad de Blandus en Usak, Turquía | Getty Images
Las Perseidas desde la ciudad de Blandus en Usak, Turquía | Getty Images
Un meteoro cae sobre el faro de la Punta de Jandia en una imagen tomada desde la playa de Punta del viento | EFE
Aficionados observan las Perseidas desde Cappadocia, Turquía | Getty Images
Perseidas, vistas desde Mahón, Menorca | EFE
Perseidas en el cielo de Bosnia Herzegovina | Reuters
Las Perseidas desde la Sierra de las Nieves, en Málaga | Reuters
Las Perseidas vistas desde Malta | Reuters
Brighton, en Reino Unido, bajo las Perseidas | Reuters
Las Perseidas, vista desde Suiza | Reuters

GALERÍA DE IMÁGENES

Las mejores imágenes de una noche llena de belleza gracias al espectáculo de la lluvia de Perseidas

De norte a sur de España, con bellas imágenes del cielo de Málaga o el de Asturias, y de este a oeste de Europa, la lluvia de estrellas de las Perseidas llegó a su esplendor en la madrugada de este sábado, una noche anotada de forma especial entre los aficionados a la astronomía.

El fenómeno de la lluvia de estrellas de las Perseidas, fiel a su cita anual, volvió a deslumbrar especialmente en la madrugada de este sábado al domingo. Este año la Luna ha interferido en la observación, aunque no ha impedido que queden inmortalizadas en bellas imágenes.

Las Perseidas se repiten todos los años entre finales de julio y finales de agosto, y se produce porque la Tierra atraviesa en su trayectoria en torno al Sol, la estela del cometa Swift-Tuttle, lo que provoca que multitud de partículas, denominadas meteoroides, choquen contra la atmósfera. Conforme la Tierra se va adentrando en esta nube de meteoroides, la actividad de las Perseidas aumenta.

La mayoría de los meteoroides desprendidos del Swift-Tuttle son tan pequeños como un grano de arena, y cuando se cruzan con la Tierra impactan contra la atmósfera a una velocidad de más de 210.000 kilómetros por hora, equivalente a recorrer España de norte a sur en menos de veinte segundos. El choque produce, en estos fragmentos, un aumento de temperatura de hasta 5.000 grados en una fracción de segundo, lo que hace que se desintegren y emitan un destello de luz que recibe el nombre de meteoro o estrella fugaz.

Esta desintegración ocurre a gran altura, normalmente entre los cien y los ochenta kilómetros sobre el nivel del suelo. Las partículas más grandes (del tamaño de un guisante o mayores) pueden producir estrellas fugaces mucho más brillantes que reciben el nombre de bólidos.

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