EN ESPAÑA TODAVÍA NO ESTÁ PERMITIDO

La criogenización, un paso hacia la inmortalidad que gana seguidores en todo el mundo

La búsqueda de la inmortalidad siempre ha sido la expectativa de la vida. "El plan A es vivir tanto tiempo como sea posible en buenas condiciones y el plan B es la criopreservación", señala José Luis Cordeiro, profesor de la Singularity University.

Más de 140 cadáveres reposan en contenedores de nitrógeno líquido en la Fundación ALCOR en Scottsdale, Arizona. Congelar cuerpos cuesta unos 120.000 dólares, pero quienes lo hacen albergan la esperanza de que en un futuro la ciencia les devuelva la vida.

Es el caso de Eulalia Castillejo, madre de la primera española criopreservada. Su hija Cristina murió repentinamente con 21 años de un paro cardíaco fulminante y la criogenización en Estados Unidos fue su forma de luchar contra una muerte inesperada. "Todo fue de inmediato y cuando llegamos a América nos estaban esperando los criogenizadores", explica.

Eulalia tiene la esperanza de poder volver a ver a su hija cuando se encuentre la cura de la enfermedad que la mató y confía tanto en la ciencia que también ha criogenizado el cuerpo de su suegra y ha encargado su congelación y la de su marido.

En España la criogenización no es una opción. Paco Roldán es el primer español que lo ha pedido de manera oficial en el registro. "Me gustaría ser criopreservado y que la ciencia en un futuro me pudiese recuperar en perfectas condiciones", asegura. "Todas las personas que piensen que estamos locos, solo les puedo decir que no probamos lo imposible jamás sabremos dónde lleva el límite de lo posible".

Precisamente unos gusanos fueron devueltos a la vida tras permanecer un año congelados en un laboratorio a -196 grados. Fue un logro del investigador español Ramón Risco. "Estos gusanos se aspiran, se meten en un tubo, se sella y se mete en nitrógeno líquido. Cuando uno quiere recuperar el gusano, lo descubre y lo pasa a agua caliente. Se recalienta rápidamente y el gusano sale vivo", explica el investigador, que señala que "incluso son capaces de recordar lo que se les había enseñado antes de su muerte".

En la actualidad ni la ciencia ni la tecnología permiten descongelar ni traer a la vida un cuerpo humano, pero se ha conseguido ya con células, tejidos y algunos órganos. "El órgano es el gran reto, para hacer bancos de órganos, algo que cambiaría radicalmente la medicina. El ser humano pasaría a ser como un coche hecho por piezas y cuando falla una se cambia y se pone una nueva".

El estilo de vida, clave en la juventud

La edad cronológica la marca el calendario, pero es la edad biológica la que indica si envejecemos bien o mal. Es posible hacer una medición precisa del desgaste al que sometemos a nuestro cuerpo con el paso de los años. Pruebas de esfuerzo, densidad de los huesos, análisis de sangre... Un análisis completo permite conocer el estado de tu salud, pero un análisis de ADN permite comprobar la edad biológica.

Es determinante en este análisis la longitud de los telómeros, la parte final del ADN que se acorta con el paso del tiempo. Ángel Durántez, experto en medicina antienvejecimiento señala que "el tabaquismo, el sedentarismo, el estrés, se asocian con el telómero corto. Por el contrario, los buenos estilos de vida, una buena genética, la juventud, tiene telómero largo".

Los expertos señalan que adquirir una actitud positiva ante la vida es el primer truco para ser más longevo, aunque los últimos estudios científicos subrayan que restringir las calorías hasta un 60% de la ingesta normal puede prolongar el tiempo de vida hasta un 35 o 40%.

Sin embargo, hasta que la ciencia tenga la manera de hacer que los humanos puedan rejuvenecer, se apuesta por los tratamientos de cirugía estética. Cada año se realizan más de 65.000 operaciones de este tipo en España, algo que se conoce como la lucha contra la arruga. "La esperanza de vida ha aumentado mucho en los últimos 50 años. El paciente quiere mantenerse joven", señala Ángel Martín, cirujano estético.

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