Eclipse
Cómo ver el eclipse solar del 12 de agosto 2026: estas son las gafas homologadas
Antes de mirar al cielo este 12 de agosto para observar el eclipse solar total, hay algo fundamental a revisar: si utilizamos o no protección ocular adecuada para evitar daños irreversibles en la vista.
La expectación por este eclipse es enorme porque será visible desde buena parte de la Península y miles de personas ya están organizando escapadas y actividades para disfrutar del fenómeno. Sin embargo, astrónomos y especialistas llevan tiempo insistiendo en el mismo mensaje: observar el Sol sin la protección correcta puede provocar lesiones graves en la retina en apenas unos segundos.
Por eso, además de buscar el mejor lugar desde el que verlo, conviene saber qué gafas son realmente seguras y cuáles no ofrecen la protección necesaria, aunque mucha gente piense lo contrario.
Qué deben tener unas gafas homologadas para eclipses
La clave está en la certificación.
Las únicas gafas seguras para mirar directamente al Sol son las que cumplen la normativa internacional ISO 12312-2, diseñada específicamente para la observación solar.
Estas gafas incorporan filtros especiales capaces de bloquear prácticamente toda la radiación ultravioleta, infrarroja y la luz visible intensa. Gracias a ello, permiten observar el eclipse sin poner en riesgo la vista.
Antes de comprarlas, conviene revisar varios detalles:
- Deben llevar impreso el sello ISO 12312-2.
- El filtro no puede estar rayado, perforado o arrugado.
- No deben permitir ver objetos cotidianos con claridad; únicamente el Sol muy tenue.
- Es recomendable comprarlas en establecimientos fiables o distribuidores especializados.
Además, los expertos recuerdan que estas gafas son solo para observación directa a simple vista. Nunca deben utilizarse junto a prismáticos, telescopios o cámaras sin filtros solares específicos, ya que el aumento de luz podría causar lesiones graves.
Las gafas que no sirven aunque mucha gente las use
Uno de los errores más frecuentes durante los eclipses es pensar que cualquier cristal oscuro protege. Y no es así.
Las gafas de sol convencionales, incluso las muy oscuras, no están preparadas para bloquear la radiación solar directa.
Tampoco sirven las radiografías, los cristales tintados, los CDs o DVDs, los filtros caseros, las pantallas de móvil o los negativos fotográficos. Aunque reduzcan algo el brillo, no eliminan la radiación dañina que puede llegar a la retina.
Los especialistas advierten además de que el peligro es mayor porque el daño ocular suele producirse sin dolor inmediato. Es decir, una persona puede mirar al Sol unos segundos y notar las consecuencias horas después.
Cómo saber si unas gafas son falsas o poco fiables
Con el aumento de interés por el eclipse, también están apareciendo productos de dudosa calidad en internet. Por eso, muchas asociaciones astronómicas recomiendan desconfiar de anuncios que prometen gafas “aprobadas por organismos espaciales” o certificados poco claros.
Hay algunas señales que pueden hacer sospechar:
- Que no aparezca claramente la referencia ISO 12312-2.
- Que el vendedor no indique fabricante o información técnica.
- Que las gafas permitan ver luces interiores con facilidad.
- Que el producto llegue sin instrucciones ni advertencias de seguridad.
- También es importante revisar que las gafas no estén dañadas antes de utilizarlas. Si el filtro presenta arañazos o perforaciones, lo mejor es no usarlas.