LA CONSTRUCCIÓN QUEDA EN MANOS DEL ESTADO
Enagás compra por 9 millones la empresa Gascán, participada por Endesa y el Gobierno de Canarias
En Agüimes el alcalde asegura que la regasificadores sería un freno a las renovables
Las regasificadoras previstas en Tenerife y Gran Canaria permitirían introducir en las islas el gas natural. Su construcción ha dado un paso más con la compra de Gascan, empresa participada por Endesa y el gobierno de Canarias, por parte de Enagás, el gestor del sistema gasista español. Una compra ordenada por ley por el ministerio de industria y energía y que ha costado 9 millones. Con la venta del 10 por ciento de sus acciones en gascan, el gobierno canario deja la construcción de las plantas en manos del estado.
Pero una planta para convertir el gas licuado en gas natural sigue siendo polémica. En Agüimes, donde se ubicaría la de Gran Canaria siguen oponiéndose a su construcción.
El alcalde mantiene que una regasificadora sería un freno a las renovables, que al mismo tiempo se anuncian implantadas al 40 por ciento en 5 años.
En Granadilla de Abona, en cambio, se espera la regasificadora como agua de mayo. Ya tiene pensada la ubicación. Supondrá, dicen, 300 puestos de trabajo solo su construcción y ahorrar energía una vez construida.