EN DICIEMBRE 2011
Las pruebas forenses demostraron que los pequeños pudieron ser asesinados tres o cuatro días antes de encontrarlos muertos en la casa de los padres
Los acusados se habían conocido en la unidad de Psiquiatría del hospital de La Candelaria
Tindaya y Joseba murieron asfixiados en el interior de esta vivienda. Y aunque sus cuerpos aparecieron, un martes, el 13 de diciembre de 2011, las pruebas forenses demostraron que los pequeños pudieron ser asesinados tres o cuatro días antes. La pareja ocultó los cuerpos en la vivienda, intentando mitigar el olor con lejía y perfumes.
Es el momento en el que el padre de Tindaya se entera de lo ocurrido. Abatido y sin saber con exactitud lo que ha ocurrido, no para de gritar su nombre.
Los vecinos de la zona llevaban casi una semana sin ver a la pareja, ni a los niños. Sabían que algo raro sucedía en el interior de aquella vivienda, donde incluso, se ha llegado a hablar que se practicaba la santería.
La pareja se había conocido en la unidad de Psiquiatría del Hospital de la Candelaria, cuando ambos se recuperaban de varios intentos de suicidio