PASIÓN POR LA NATURALEZA
Vicente dedica su tiempo y dinero en regar plantar y dar agua a animales salvajes en Fuerteventura
Camina varios kilómetros al día sobre un barranco
Vicente sale de su casa con tres garrafas llenas de agua, rumbo al barranco de Marpequeña. Y lo hace de manera altruista. Porque la primera parada es una madriguera de conejos salvajes.
Sigue el camino de piedras y tierra hasta la próxima parada. Y después de un kilómetro andando llega hasta la joya de corona, un moral. Lo encontró seco, y ha sido él el que le ha vuelto a dar vida, con un riego totalmente rudimentario.
Sin apenas recursos, hace un esfuerzo para gastar 30 litros de agua a la semana.Todo un ejemplo de amor por la naturaleza.