MÁS DE 300 DESALOJADOS
La mayoría no ha pegado ojo pensando en sus casas, sus fincas y sus animales que quedaron a merced del fuego
El cambio del tiempo ha facilitado que se controlara antes el fuego
Y que aún por la mañana mantenía así de intranquilos a los propietarios de las viviendas y las fincas de los barrios evacuados.
No ha sido hasta casi las once y media cuando los cuerpos de emergencia han permitido la entrada a las zonas afectadas. Ha sido entonces cuando han podido comprobar el estado en el que han quedado sus establos: Maquinaria destrozada, animales calcinados. El fuego se ha llevado el sustento de la familia.
En esta casa ardió una de las entradas a la vivienda.
En esta otra, el techo fue pasto de las llamas.
La suerte quiso que la situación meteorológica, la misma que propició el fuego, se pusiera después de parte de los vecinos. Hasta diez grados menos de temperatura y el aumento de la humedad favorecían las labores de extinción y posibilitaban el regreso de los vecinos a sus casas tras una larga noche de incertidumbre.