Los vecinos llamaron a la policía al oír disparos
Este hombre era detenido después de tres horas de mucha tensión. Se atrincheró en su casa, en Jinámar, después de asestarle una puñalada a su hermano en el portal de su edificio. Las manchas de sangre se veían por toda la carretera y en la parada de guaguas de enfrente. A pesar de perder abundante sangre, la víctima no corre peligro y pudo regresar a su domicilio cuando acabó toda la pesadilla.
No quería cámaras a su alrededor.
A las 10 de la mañana el 112 recibió la llamada de varios vecinos. Habían escuchado disparos al aire. Inmediatamente se desplegó un amplio dispositivo policial. José se había encerrado en su casa, armado, con su madre enferma, y se negaba a salir. A pesar de que el grupo especial entró en el inmueble, la negociación previa dio resultado y accedió a ser detenido sin resistencia.
Durante toda la operación, mucha expectación de los vecinos, desde las ventanas y a pie de calle.
El detenido, que cuenta con antecedentes penales, pasará a disposición judicial en las próximas horas.